Violencia digital: ¿Qué es el online grooming?

Según la organización Save the Children, el grooming es un proceso de vinculación entre una víctima menor de edad y su victimario o acosador, mayor de edad. El objetivo del grooming es vincularse a través de diferentes métodos de engaño y vías como redes sociales o juegos online, para crear confianza y obtener material sensible de parte de las víctimas.

 

El material que buscan estos delincuentes y ciberdelincuentes son fotografías de contenido usualmente sexual con la finalidad de ejercer control y diferentes tipos de chantaje. Otros métodos son aislar paulatinamente a las víctimas separándolos de sus redes de apoyo. Esto incluye a familiares, amigos, pareja y profesores, entre otros, para generar un ambiente de secretismo e intimidad. La finalidad de estas estrategias además de obtener material explícito o privado, es involucrar a las víctimas en actividades sexuales.

 

La práctica de este delito se da en diferentes niveles de interacción, peligro e intensidad que va desde hablar de sexo, conseguir material íntimo, hasta llegar a mantener un encuentro sexual. Otra estrategia de los delincuentes es adaptarse al lenguaje del menor o víctima. Por ello, es importante prestar atención a una serie de recomendaciones para prevenir este delito y su variante digital:

 

 

Educación afectivo-sexual, para dotar a los más jóvenes de herramientas útiles en temas de sexualidad que les permitan protegerse ante posibles violaciones a su intimidad física y digital.

 

Adiestrar en el uso seguro y responsable de las herramientas digitales, es decir, facilitarles la distinción entre el mundo virtual y el mundo real. Además de la diferencia entre la amistad de primera mano (no online) y las amistades conocidas por medio de la web.

 

Que conozcan los riesgos que tienen al compartir datos personales en la web, redes sociales, plataformas de juegos, canales de stream y servicios de mensajería instantánea.

 

Configurar la privacidad de los diferentes dispositivos que usan, para evitar que se comparta material sin consentimiento o supervisión de los tutores. Además, en el caso de los padres o familiares, evitar compartir fotografías de sus hijos con el uniforme del colegio o con información que permita ubicarlos.

 

 

También se aconseja fomentar la relación comunicativa entre padres e hijos, para generar un ambiente seguro y de confianza donde puedan expresarse sin sentir temor.

 

Conocer las páginas donde pasan tiempo los menores y supervisar las políticas de privacidad, reglas y características de cada sitio. Respetar la privacidad de los niñas, niños y adolescentes, es decir, no ejercer una vigilancia invasiva al ingresar a escondidas a sus cuentas o perfiles de redes sociales.

 

Finalmente, Save the Children aconseja tomar conciencia de que las niñas y niños precisan de un cuidado distinto al de los y las adolescentes. Por ello, sus propuestas están orientadas a fomentar una relación de confianza y comunicación entre sí para adoptar las medidas preventivas.

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