Julio César Chávez Jr., ¿intentando revivir su carrera colgándose del “Canelo”?

Foto: Twitter

Han pasado seis años desde su último enfrentamiento y tras superar su adicción a las drogas, Julio César Chávez Jr. buscaba enfrentar nuevamente al campeón de peso supermediano, Saúl “Canelo” Álvarez tras su derrota en 2017.  A sus 36 años, ¿tendría posibilidades en una revancha contra el “Canelo”?

 

Las últimas declaraciones de Chávez avivaron la llama de una posible revancha, pues aseguró que Álvarez está en una zona de confort al buscar rivales con los que tiene ventaja sin tener que exigirse tanto de forma física y mental.

 

“Se hace pendejo de que está en otro nivel, ¿de qué nivel habla? Aquí no hay niveles, yo peleo con los mejores en el momento que sea y en las circunstancias que sean, a diferencia de él, tengo esa ventaja. Él ha peleado muchas peleas buenas y ha ganado, pero con circunstancias favorables siempre hacia él, nunca ha hecho un riesgo como yo lo he hecho”, aseguró Chávez Jr.

 

 

Pero la carrera del pugilista sinaloense no ha sido la esperada y su inactividad podría jugarle en contra. Su última pelea fue el 18 de diciembre de 2012 contra David Zegarra, en la que se llevó la victoria por decisión unánime tras 10 asaltos. Mientras que su último campeonato fue en 2011 cuando derrotó a Sebastián Zbik dentro de la categoría de los pesos medianos por parte del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y lo terminó perdiendo tras enfrentar al “Maravilla” Martínez.

 

Chávez Jr. comenzó su carrera con excelentes números, su récord de victorias es de 52 contra seis derrotas, un empate y un combate no disputado debido a que arrojó positivo a un diurético, por lo que fue suspendido, pero aún tenía en sus hombros el peso de ser un Chávez.

 

En 2009 y con tan solo 19 años vivió una de las experiencias que lo marcarían toda la vida al enfrentar por segunda ocasión a Marco Nazareth, un púgil joven originario de Puerto Vallarta, Jalisco, que buscaba darle pelea al sinaloense. 

 

Las primeras tres rondas mostraban a Chávez un poco por encima de su homólogo, pero para el cuarto round todo cambiaría. Marco Nazareth empezó a doblegar los brazos y se tambaleaba, a pesar de su esfuerzo no lograba ligar los golpes ni la defensa y tras una serie de golpes a la cabeza, el referí decidió detener la pelea y dar el nocaut técnico a favor del júnior.

 

Mientras la dinastía Chávez celebraba el triunfo, el cuerpo médico del recinto trasladó al hospital a Nazareth donde le diagnosticaron un derrame cerebral y esa misma noche ingresó al quirófano. Tras estar hospitalizado cuatro días, murió el 22 de julio de 2009 dejándole una marca a Julio César, lo que se dice, terminó orillándolo en los excesos y el alcohol.

 

 

Al igual que los triunfos, la fiesta y los excesos llegaron a joven con fuerza. Una situación que también vivió su padre, Julio César Chávez, quien decidió internar a su hijo. Hace un año, aun se rumoraban las recaídas del pugilista que, de acuerdo con diversos medios, estaba en mal estado, al grado de vomitar sangre.

 

A través de redes sociales, “el César” del boxeo informó que su hijo estaba en recuperación y aseguró no estaba secuestrado ni perdido, asegurando que regresaría pronto para seguir su carrera en el boxeo.

 

“Hola a todos mis amigos que han preguntado por mi hijo Julio. Quiero decirles que mi hijo está en buenas manos. Está en un programa de recuperación y primeramente Dios él va a estar muy bien y va a poder hablar con todos ustedes, que están preocupados y preguntando por él”, aseguró Julio César Chávez. 

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