Nos escuchan y saben lo que pensamos, ¿nuestros dispositivos nos espían?

Foto: Pixabay

Los dispositivos inteligentes, pensados como herramientas que pueden facilitar tareas, ahora son vistos también como objetos que sirven para el espionaje. Más allá de la posible intromisión de un virus para monitorear un celular, las páginas que visitamos también pueden obtener información de nosotros.

 

Lo hacen gracias al acceso que tienen a los datos que compartimos y generamos todos los días en redes sociales y distintos foros web. Las empresas de tecnología constantemente colaboran con los analistas de datos privados y gobiernos para facilitarles la información personal que, en teoría, debería cuidarse de terceros.

 

A esto se suma que le concedemos permisos a todas las aplicaciones que instalamos en nuestros celulares, dando lugar a que estas puedan acceder al micrófono o cámara, más los acuerdos de privacidad que se aceptan sin miramientos.

 

Fotos, videos, relaciones personales, música preferida, actividad diaria, domicilios, contraseñas, datos bancarios, conversaciones privadas, e inclusive ideologías políticas, todo es terreno para la intrusión digital.

 

 

Lo más común es que las compañías de redes sociales almacenen nuestros datos, pues es con ellas que compartimos más de nosotros.

 

En el año 2013, el estadounidense Edward Snowden, reveló documentos acerca de las violaciones a la privacidad perpetradas por el gobierno de dicho país. Estas intromisiones no se limitaron a sus fronteras, ya que también dio a conocer que la práctica se extendía a nivel global.

 

Los gobiernos argumentan que lo hacen con motivos de seguridad, pues se excusan diciendo que buscan identificar actividades criminales o tienen la intención abierta de espiar a grupos del crimen organizado.

 

Contrario a lo que se puede pensar, no solo la información que arrojamos voluntariamente es de utilidad, pues con artefactos como Alexa y demás asistentes virtuales, ahora también se guarda información de nuestras conversaciones para “mejorar la experiencia”.

 

¿Se puede evitar o está implícito con el uso de aparatos inteligentes?

 

Es importante conocer los derechos que tenemos como usuarios dentro de las páginas que visitamos y leer con atención los acuerdos que se aceptan en redes como Facebook, al igual que enterarse de las leyes que nos respaldan, como la Ley de Protección de Datos Personales.

 

 

Para evitar la infección con algún malware, se recomienda no entrar en sitios de dudosa legalidad, así como instalar un antivirus que dé cuenta de violaciones a la privacidad.

 

Tampoco se deben abrir enlaces desconocidos que nos hayan llegado por mensajes de personas extrañas, pues es con esto que se da acceso a los aparatos.

 

Para protegerse de los mismos dispositivos, se pueden restringir los permisos que tienen las aplicaciones que instalamos, como el acceso a la cámara, micrófono o archivos multimedia.

 

En Android, se tiene la opción de deshabilitar los mecanismos que guardan nuestra información para generar “perfiles de anuncios”.

Notas Relacionadas