La andropausia es un proceso hormonal natural que apenas en dos de cada diez hombres presenta algún síntoma y generalmente llega después de los 70 años; no obstante, muchos de los pacientes deciden no hablar sobre este tema por prejuicios e ideologías machistas.
La andropausia, como se le conoce coloquialmente al hipogonadismo de inicio tardío, es lo más similar que hay a la menopausia de las mujeres, aunque su incidencia es considerablemente menor y los síntomas pueden pasar inadvertidos.
Aproximadamente, uno de cada 10 hombres menores de 70 años llega a presentar síntomas de la andropausia; mientras que para los varones mayores de 70 años la incidencia sube aproximadamente al 19 %, es decir, a dos de cada diez.
Partiendo del punto de que la mayoría de los hombres ni siquiera se da cuenta de que están pasando por el periodo de la andropausia, aquellos que sí llegan a detectar algunos síntomas también pueden confundirlos con el proceso propio del envejecimiento.
Y es que los síntomas del hipogonadismo de inicio tardío se reducen a la reducción de la potencia sexual, el nerviosismo, depresión, irritabilidad, disminución de la libido, fatiga, sofocos, trastornos del sueño y hasta problemas de la memoria.
Básicamente, este proceso hormonal depende de qué cantidad de tu testosterona deje de producir el cuerpo, pues solamente en aquellos pacientes que la pierden de forma excesiva es como llegan a padecer más síntomas.
Uno de los mitos más comunes es que la andropausia está relacionada con la esterilidad, situación que es completamente falsa, pues los hombres nunca dejan de producir espermatozoides, que son los encargados de fertilizar al óvulo.
Para aquellos pacientes que requieren tratamiento por los síntomas, hay tratamientos múltiples que deben de ser recetados por un especialista y que van desde testosterona inyectada hasta un parche transdérmico.
Una forma de evitar padecer síntomas por la pérdida de testosterona es mantener una dieta sana y equilibrada, así como tener actividad física, lo cual también ayudará a prevenir enfermedades como diabetes, hipertensión arterial o enfermedades cardiovasculares.
Aunque la prevalencia de la andropausia en general es baja, se cree que esta se reduce aún más por aquellos casos en que los pacientes deciden simplemente no hablar sobre sus problemas, pues muchas veces sienten vergüenza de padecer alguno de los síntomas mencionados.
Eso se debe principalmente a la cultura machista y a los prejuicios con los que crecieron muchos de los hombres que, incluso hoy en día, les impiden hablar abiertamente sobre sus problemas y en especial si estos son de tipo hormonal y sexual.