A partir de 2010, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) introdujo oficialmente el 23 de abril de cada año como el Día de la Lengua Española en su calendario de días dedicados a las lenguas oficiales, con el fin de concienciar sobre la riqueza de este idioma, igual que otros que cuentan como oficiales en la organización. El día fue elegido en el margen de uno de los más grandes novelistas hablantes de este idioma.
El 22 de abril es el aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra, por lo que el 23 fue escogido para rememorar la historia y cultura del español, dado a que se trata del autor de “Don Quijote de la Mancha”, una de las obras más influyentes en la historia.
Antes de la elección de esta fecha, una opción fue el 12 de octubre, recordando la llegada de los primeros españoles a América, pero se consideró más importante el aniversario luctuoso del escritor. La fecha se comparte con el Día de la Lengua Inglesa, que se conmemora por la muerte de otro célebre autor, William Shakespeare.
La celebración de este día se erige en torno a la diversidad cultural y el multilingüismo. En 2013 dentro de las Naciones Unidas se estableció el Grupo de Amigos del Español de la ONU, que está conformado por Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Guinea Ecuatorial, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela,
En el mundo existen aproximadamente 548 millones de hablantes de español, de los cuales el 90% se sitúan en el continente americano, y, de estos, 82% están en Latinoamérica, equivalente a 449'360,000 personas que practican esta lengua, lo que la coloca como la cuarta más hablada del mundo, solo detrás del inglés, chino mandarín e hindú.
Sorpresivamente, el país con mayor número de hablantes no es España, sino México con más de 126 millones, seguido de Colombia con 51 y Argentina con 45 millones. El país europeo se encuentra hasta el cuarto puesto con 43 millones y detrás de ellos, Estados Unidos, que de sus más de 330 millones de habitantes, 41.8 son hispanohablantes. Según estimaciones de la Oficina de Censo, para el 2060, EU tendrá más de 119 millones de hablantes de español, cerca de un tercio de su población.
Esta lengua es de origen romance, es decir, vio su nacer en el antiguo imperio romano que abarcó gran parte de Europa, así como Asia y África. Es el resultado de la mezcla del habla griego, celta e inglés, a los que se sumó el latín, que se instauró por los conquistadores romanos.
Con la caída del imperio, el latín más puro entró en desuso, puesto que la gente adoptó una variación más vulgar que dio paso al latín castellano en la región del reino de Castilla y otras partes de la península Ibérica.
Con la llegada de musulmanes a España, se tuvo influencia de otras lenguas como el árabe y el bereber. Dada la formación de otros reinos cristianos dentro de la península, se dieron otras variantes más como el catalán, gallego-portuguesa, astur o la aragonesa.
En 1519, con la llegada de los conquistadores españoles a suelo americano se dio un choque cultural y lingüístico que sirvió para una nueva mezcla de hablas que derivaron en más palabras que actualmente seguimos usando. No solo en México, sino en otras partes del continente combinaron las palabras, aunque algunas son de uso muy regional.
Por ejemplo, escuincle es una forma de expresión que se usa para referirse a un menor, pero su origen está en el náhuatl itzcuintli, que significa perro sin pelo. Chistear es una expresión que se usa en Colombia y significa que un objeto se rompió o quebró, pero su raíz viene de las lenguas nativas chibchenses. Es así que hay una gran variedad de conceptos que hacen del español uno de los idiomas más ricos del mundo.
Hay diferencias muy marcadas en la manera de pronunciarlo y distintos acentos se dan en cada parte del mundo. En España hay tres formas de habla: la distinción, el seseo y el ceceo, que son variantes de pronunciar la ‘s’, la ‘z’ y la ‘c’. Por otra parte, en casi todas las partes de Latinoamérica estas tres se dicen prácticamente igual, como ‘s’. Países, principalmente del centro y del Caribe, no pronuncian la ‘s’ y otras sílabas finales, que casi se pierden en la pronunciación.
En la península ibérica se usa el pronombre “vosotros”, mientras que en la mayor parte de Latinoamérica está en desuso total, cambiado por el “ustedes”. Dentro de la región de este lado del mundo hay singularidades como el yeísmo, o sea, la articulación de la ‘ll’ o la ‘y’. En la mayoría de países se dice como ‘ye’, aunque dos lugares en particular, Argentina y Uruguay, se da el ‘sh’. Por ejemplo, la palabra “llegar” en estos sitios se dice como ‘shegar’.
A pesar de que en casi todo el continente se habla el mismo idioma, hay diferencias en cuanto a la forma en que lo usamos. La cantidad de reglas ortográficas y gramaticales, al igual que las conjugaciones verbales, lo hacen uno de los más complejos para aprender.