Lo que debes saber sobre las drogas de violación y cómo evitarlas

Lo que debes saber sobre las drogas de violación y cómo evitarlas

En más de una ocasión se han dado casos de mujeres que fueron abusadas en bares, antros o centros nocturnos, aunque muchas de ellas no fueron conscientes de la situación. Esto se hace gracias a que los abusadores se han apoyado del uso de drogas para lograr sus cometidos sin mayores complicaciones.

 

El año pasado, se registraron 23,102 carpetas de investigación por los delitos de abuso sexual o violaciones en México, de acuerdo con datos con del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). Aunque la mayoría de estos ilícitos se perpetran dentro de los hogares de las víctimas, hay situaciones donde se colocan sustancias para que la persona no oponga resistencia ni sea capaz de distinguir o recordar a sus agresores.

 

Las llamadas drogas de violación son muy peligrosas, pues dentro de una bebida no se pueden distinguir toda vez que no repercuten en el sabor u olor. Otras sustancias no solo sirven para adormecer, sino también para aumentar el deseo sexual en quien la ingiere.

 

Una de estas sustancias es la gamma-hidroxibutirato, mejor conocida como GHB, que sirve como supresor del sistema nervioso central. Pasa desapercibida gracias a que es un líquido transparente, sin sabor ni olor, por lo que resulta sencillo colarla en un brebaje o comida. Otra presentación es un polvo blanco que comparte las mismas características.

 

Comúnmente se le conoce como éxtasis líquido, G o jabón. Si se toma en dosis mínimas la persona solo sentirá el cuerpo similar a cuando se está ebrio, con más energía, exaltación y mucho más activo que en otros momentos. Sus efectos más graves hacen que la persona se sienta más abierta al contacto o “coqueteo” con otras personas, con menos inhibición y un pronunciado apetito sexual, situación ideal para el abusador que la usó sin el consentimiento de quien siente los efectos.

 

Las secuelas pasan por la resaca, somnolencia, mareos y vómitos posteriores. Además, se pueden dar complicaciones respiratorias, pérdida del conocimiento y movilidad. Entra y sale del organismo casi sin dejar rastro, por lo que no es fácil detectarla después del acto mediante una prueba toxicológica.

 

 

Una más que empezó a usarse es la escopolamina o burundanga, un alcaloide que se obtiene naturalmente de plantas como la Datura arbórea, una hierba de origen sudamericano. Entre sus efectos está el adormecimiento y la amnesia temporal de quien la bebe. Al igual que otras, se puede colocar en bebidas porque pasa desapercibida.

 

Dentro del organismo se bloquean receptores muscarínicos, que forman complejos con vitaminas G en las membranas de las neuronas. Esto da pie a la relajación del músculo liso, tejidos y del sistema nervioso central. El efecto máximo se ve a las dos horas después de consumirlo y luego comienza a desaparecer, pero algunos síntomas pueden ser persistentes.

 

Una vez en el cuerpo se da la pérdida temporal de la memoria, boca seca, visión borrosa, incapacidad de orinar, somnolencia y en algunos casos también sonambulismo. Esta combinación es propicia para cometer abusos sobre quien sufre los efectos. Los problemas se presentan con dosis más altas que pueden causar convulsiones, delirios, parálisis y depresión severa.

 

 

Un peligro constante también es la 3,4-metilendioximetanfetamina, coloquialmente conocido como MDMA, éxtasis o Molly. Es una droga estimulante causa alucinaciones y desinhibición. Se le puede encontrar en pastillas de colores, cápsulas, líquido o polvo para inhalar.

 

Tiene dos vertientes, pues además de ser estimulante también es alucinógena, causando sensaciones de exaltación y exceso de energía, sumado a la distorsión de la realidad. Cuando se consume llega a estar en el organismo hasta por seis horas continúas en las que daña las áreas del cerebro encargadas de la memoria y el razonamiento.

 

Aumenta la frecuencia cardíaca, resequedad bucal, malestar en la mandíbula que hace que se aprieten los dientes junto a escalofríos, sudor y náuseas. Lo más grave es que va aumentando la temperatura corporal, lo que deriva en daño renal, hepático y cardíaco. Los abusos se propician porque, bajo los efectos del éxtasis, cualquier actividad lleva a la excitación.

 

Finalmente, también existe la flunitrazepam, también llamada rohypnol. Del mismo modo que otras drogas, se centra en atacar y deprimir el sistema nervioso central, algo similar al diazepam, pero con una potencia diez veces mayor. Siguiendo el patrón de este tipo de fármacos, es indetectable cuando se adiciona en una bebida o alimento, pues no tiene color, olor o sabor.

 

Esta sustancia duerme con acción rápida a quien la consume, dejando de lado toda posibilidad de resistirse a un abuso o recordar lo sucedido en el entorno, producto de la amnesia. También baja la frecuencia respiratoria y el ritmo cardíaco, causa mareos, náuseas y vómitos, además de ataques cardíacos en caso de combinarse con otras drogas o alcohol.

 

 

Hay quienes le dan utilidad para potenciar el efecto de otras drogas como la heroína y para contrarrestar complicaciones por crack o cocaína. Una sobredosis combinada con alcohol y más drogas puede ser mortal.

 

Lo más común es que se usen en fiestas, antros, bares, pues ahí la gente se aglomera y las sustancias se ponen discretamente en bebidas. Para evitar esto hay algunas recomendaciones que se pueden seguir para no ser víctima de robos o abusos sexuales. Lo primero es que, al estar rodeados de un tumulto de gente, bajo ninguna circunstancia se deje solo el vaso del que se está bebiendo.

 

Si por algún motivo, como ir al baño o por atender una llamada se deja el vaso solo, al regresar es mejor no seguir bebiendo, pues ya estuvo expuesto a una posible contaminación. Asimismo, en estos sitios es frecuente que se acerquen desconocidos para entablar conversación y llevar algún trago. Aunque parezca con buenas intenciones, nunca se debe descartar la posibilidad de que las invitaciones puedan tener como objetivo que se ingiera alguna droga de manera inconsciente.

 

Si se lleva una botella, hay que verificar que esta no haya sido abierta, y si es así, lo mejor es no beber de ella, lo mismo que compartir tragos o los servicios de jarras. Una forma en la que se introducen las sustancias de violación también es mediante los hielos, por lo que siempre hay que pedir y fijarse que sean traídos directamente de los trabajadores o de la barra, nunca tomarlos de un desconocido.

 

La posibilidad de ser intoxicado siempre es latente, por lo que hay que saber cómo actuar en ese contexto. Lo primero es darse cuenta de que hay algo diferente en tu cuerpo. La mayoría de personas adultas identifican los efectos del alcohol, por lo que una droga con otro tipo de consecuencias se puede notar si hay un adormecimiento o exaltación pronunciada, más mareos, náuseas y dificultades para respirar. Al notar cualquier anomalía hay que avisar a las personas que estén acompañando, las de mayor confianza para que ayuden sin aprovecharse de la situación.

 

Es difícil tratar de resistirse a que algún extraño te ofrezca ayuda, pues los sentidos y percepción de la realidad están alterados. Por ello, lo mejor es pedir ayuda a servicios de emergencia lo más pronto posible antes de que se pierda el conocimiento. Hay que tratar de mantenerse despiertos y, en la medida de lo posible, no caer en la desesperación.

 

Si lo que se desea es irse rápidamente del lugar, primero hay que pedir ayuda a alguien que no esté ebrio o bajo los efectos de otra sustancia. Marcharse manejando o a pie son alternativas peligrosas, pues las drogas hacen esto más riesgoso. Algunas personas podrían creer que vomitar ayudaría a sacar los estupefacientes más rápido del organismo, pero esto, además de ser falso, es peligroso porque cabe la posibilidad de ahogarse con el vómito, ya que los reflejos están disminuidos y no hay garantía de que sea expulsado con éxito.

 

La mejor solución siempre es acudir con servicios de emergencia para que supervisen la evolución mientras pasan los efectos de los químicos. Después se pueden hacer análisis para tratar de averiguar qué sustancia afectó y si no hay más problemas a futuro.

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