El mundo médico ha encontrado una manera sorprendentemente simple pero efectiva de evaluar el riesgo de muerte prematura en adultos mayores: la denominada "prueba de los 10 segundos", también conocida como el "test del flamenco". Aunque algunos puedan dudar de su validez científica, este examen ha recibido un amplio respaldo por parte de expertos en el campo de la salud.
La prueba consiste en mantener el equilibrio sobre una pierna durante 10 segundos sin caerse o perder el equilibrio. A través de esta sencilla acción, los médicos pueden detectar posibles riesgos y advertir sobre la vulnerabilidad de una persona a sufrir una muerte prematura, especialmente en aquellos mayores de 50 años.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las caídas representan la segunda causa de muerte por traumatismos involuntarios a nivel mundial. Se estima que aproximadamente 684,000 personas pierden la vida cada año debido a este tipo de accidentes, siendo los mayores de 60 años los más afectados. Además, se registran anualmente alrededor de 37.3 millones de caídas que requieren atención médica.
El doctor Juan Manuel Viudes, neumonólogo y gerontólogo del Hospital Italiano, ha destacado la importancia de esta prueba durante los exámenes médicos. Según él, la prueba de los 10 segundos proporciona una evaluación rápida pero confiable de la condición neuro psicofísica de los adultos mayores en un espacio reducido y en poco tiempo. Aquellos que logran completar el examen en el tiempo establecido son considerados más aptos y tienen una mayor esperanza de vida.
Qué es la prueba de los 10 segundos y por qué se la relaciona con la longevidad. Consiste en poder pararse sobre una pierna durante este lapso de tiempo, sin caerse o perder el equilibrio. Se puede saber si hay riesgo de muerte prematura, más cuando se realiza en mayores de 50. pic.twitter.com/jfYVs86GAH
— tomas friedmann (@friedmanntomas) May 23, 2023
El equilibrio y la fuerza tienden a disminuir con la edad, lo que puede llevar a la fragilidad y aumentar el riesgo de caídas en las personas mayores. El doctor Jonathan Myers, profesor de la Universidad de Stanford, ha resaltado la importancia de abordar este problema. Según él, existe una espiral descendente en la que las personas pierden la capacidad de salir, caminar, hacer ejercicio y entrenar su equilibrio, lo que a su vez debilita aún más sus músculos y aumenta el riesgo de caídas.
Un estudio publicado en el British Journal of Sports Medicine, en el que participaron expertos de diversas partes del mundo, revela que el equilibrio disminuye rápidamente después de los 50 años, lo que aumenta el riesgo de caídas y otros problemas de salud. Según esta investigación, la capacidad de mantenerse en equilibrio sobre una pierna durante 10 segundos se asocia con la mortalidad por todas las causas en los próximos 10 años.
En el estudio participaron más de 1700 personas, con edades comprendidas entre los 51 y los 75 años, y se les dio tres oportunidades para completar la tarea de equilibrio. El 68% de los participantes eran hombres.
El doctor Alberto Cormillot, conocido médico especializado en nutrición, explicó en una entrevista con Infobae los detalles de la prueba. Según él, el ejercicio consiste en levantar el pie y colocar el talón a la altura de la rodilla, manteniendo esa posición durante 10 segundos. Si se logra superar este tiempo sin perder el equilibrio, se considera un resultado óptimo. En caso de que se logre menos de 10 segundos o no se pueda mantener la postura en absoluto, es una señal de que es necesario comenzar alguna actividad para mejorar el equilibrio y prevenir caídas.
Un estudio liderado por la profesora Dawn Skelton, experta en Envejecimiento y Salud de la Universidad de Glasgow Caledonian, revela que a partir de los 30 años comenzamos a experimentar una pérdida progresiva de condición física, fuerza y resistencia, pero esta disminución se acelera en la década de los 40 y especialmente en los 50. Los cambios hormonales asociados con la menopausia y la andropausia, como la drástica reducción de los niveles de estrógeno en las mujeres y la disminución más gradual de la testosterona en los hombres, pueden ocasionar una pérdida de masa muscular significativa.
El estudio, que contó con la participación de más de 1700 individuos, reveló que aproximadamente el 20 % de los participantes no pudo completar una prueba de resistencia física, y esta proporción se incrementó con la edad. Entre los participantes de 51 a 55 años, el 5 % no logró completar la prueba, mientras que en el grupo de 71 a 75 años, este porcentaje se elevó al 54 %. Además, se observó que aquellos que no superaron la prueba presentaban un mayor peso corporal y una mayor prevalencia de enfermedades cardiovasculares, colesterol alto y diabetes tipo 2.
De acuerdo con los expertos, aquellos adultos mayores que completaron la prueba en menos de 10 segundos se consideraron físicamente aptos y no frágiles, lo que está relacionado con una alta probabilidad de longevidad. Por el contrario, quienes tardaron entre 10 y 20 segundos se clasificaron como frágiles y con riesgo de caídas, mientras que aquellos que necesitaron más de 20 segundos enfrentaron un mayor riesgo de sufrir caídas.
El impacto de la pérdida de condición física va más allá de las dificultades en la realización de pruebas de resistencia. Según el estudio, aquellos participantes que no lograron superar la prueba de resistencia física presentaron un 84 % más de riesgo de mortalidad en los siguientes siete años. Además, se destacó que con el paso del tiempo, la reducción de masa muscular y el deterioro del equilibrio aumentan las posibilidades de enfermedad en los adultos mayores.
La prueba de resistencia física, junto con dos preguntas sencillas sobre historial de caídas y sensación de inseguridad al caminar fuera de casa, se convierte en una herramienta valiosa para evaluar la salud y prevenir problemas futuros en tan solo 30 segundos. Esta evaluación no requiere pruebas médicas costosas o sofisticadas, y puede ser realizada por médicos en cualquier lugar del país. En casos en los que un paciente no logra superar la prueba, se recomienda una evaluación adicional con un fisiatra para determinar los mecanismos compensatorios fallidos y brindar una rehabilitación personalizada y temprana.
Este estudio pone de manifiesto la importancia de mantener una buena condición física en la edad adulta, especialmente en el contexto del envejecimiento. La pérdida de masa muscular y la disminución de la resistencia física pueden tener un impacto significativo en la salud y el bienestar de los adultos mayores, aumentando el riesgo de fragilidad y mortalidad. Sin embargo, con una evaluación adecuada y la implementación de intervenciones preventivas y rehabilitadoras, es posible mejorar la calidad de vida y promover un envejecimiento saludable.