Gracias a la iniciativa de la Women's Engineering Society (WES), cada 23 de junio se celebra el Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería, esto desde el 2014. El objetivo de esta efeméride es rememorar la incursión de las mujeres en esta carrera, pero, sobre todo, destacar sus aportes en el área que con frecuencia está dominada por hombres.
Desde 2016, cada año la Unesco reconoce a 50 mujeres ingenieras de todo el mundo que destacan por su labor. En este sentido, hay numerosas mujeres que han hecho y siguen haciendo grandes aportes a la ingeniería durante años, pero que poco o nada se les ha reconocido.
A diferencia de lo que se pudiera pensar, las contribuciones de las mujeres en la ingeniería no son algo reciente, sino que desde hace décadas han puesto en alto su presencia.
Ejemplo de ello es Emily Roebling, ingeniera civil estadounidense. Inicialmente no estaba incluida en los trabajos de construcción del puente de Brooklyn, en Nueva York, pero luego de que su esposo quedará paralítico, tuvo que asumir el puesto de jefa de ingenieros y hacer las tareas necesarias para terminar dicho proyecto. Su nuevo trabajo consistía en la supervisión de otros ingenieros, la mayoría hombres, y la gestión de tareas para constructores.
✨Emily Warren Roebling✨ (1843-1903)
— noe (@NoeliiaRguez_) June 23, 2021
• Lideró la construcción del puente de Booklyn.
• Formó parte del Board of Lady Managers of New Jersey. pic.twitter.com/Vu4Kw4NdnX
Sus mayores influencias se vieron en el desarrollo de resistencia para materiales de soporte y estudio de tensión para la colocación de los cables de acero que sostienen la construcción. La mayoría de sus conocimientos en puentes los aprendió fuera de la educación formal junto a su esposo. Además de llevar a cabo la magna obra también tuvo que lidiar con asuntos burocráticos como políticos, ingenieros renuentes y opositores del puente. Al final el emblemático puente de Brooklyn quedó listo a tiempo el 1883 y en él se puede apreciar una placa con el nombre de Emily Roebling y su esposo, Washington Roebling.
Una mujer a la que se consideraba adelantada a su tiempo es Edith Clarke, quién tuvo su formación primero en matemáticas y astronomía, para posteriormente estudiar ingeniería eléctrica en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Sus primeros trabajos fueron en empresas de teléfonos y telégrafos, pero rápidamente aprendió sobre la resolución de líneas de transmisión.
⚙️???? Edith Clarke ????⚙️ pic.twitter.com/UCWUL420DE
— IESIPuebla (@iesipuebla) June 22, 2023
Con su preparación y deseos de conocer más, diseñó el primer calculador gráfico en 1921. Este servía para facilitar la resolución en problemas de líneas de transmisión. Su funcionamiento se basa en solucionar ecuaciones hiperbólicas diez veces más rápido que otros métodos y, por supuesto, más eficiente que hacerlo manualmente. Con este avance presentó una ponencia en el Instituto Americano de Ingeniería Electrónica, convirtiéndose en la primera mujer en hacerlo.
No todos los logros fueron para un nicho o para un momento especial, pues en otro caso, Hady Lamarr, actriz e ingeniera austriaca, fue una de las precursoras en telecomunicaciones y conectividad que dio pie a la creación del Wi-Fi. En los años 40 huyó de su país por la Segunda Guerra Mundial y se dio a conocer como actriz en Hollywood, pero sus mayores hazañas las consiguió como inventora.
La Única Mujer de Marie Benedict:Una biografía de Hady Lamarr, actriz de Hollywood que, para quien no sepa, inventó mecanismos para señales de radio que ahora usamos en nuestros móviles con un objetivo pacifista, aunque bloqueada por la sociedad machista de la época ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ pic.twitter.com/52WXpuf3Nx
— La Dama de Bath (@ladamadebath) April 7, 2022
Durante el conflicto armado ayudó al ejército estadounidense a desarrollar sistemas de detección de misiles por frecuencias de espectro magnético. No se le dio relevancia hasta la crisis de los misiles de Cuba en 1962, donde usaron su sistema para rastrear torpedos e interceptar comunicaciones. Actualmente este sistema se usa en localizadores de GPS y sirvió como principio de creación de las redes inalámbricas de Wi-Fi.
Ahora bien, en Latinoamérica, y puntualmente en México, también hay mujeres que destacan o lo hicieron por su desempeño. Una de ellas fue la mexicana Lesli Ortega Arroyo, ingeniera mecánica egresada del IPN y que en 2012 creó un material de nanopartículas de plata, especial para las prótesis dentales. Lo logró gracias a sus estudios en difracción de rayos X, microscopía, electrónica de barrido y microscopía de electrónica de transmisión.
Su creación cobra relevancia porque es la respuesta a una necesidad para las personas que no pueden costear insumos de oro u otras aleaciones metálicas. Las nanopartículas de plata desarrolladas por Lesli sobresalen en fuerza, dureza, tracción, formación de corrosión y biocompatibilidad, en contraste con materiales de acero inoxidable, titanio o cerámica.
Otra mexicana que el año pasado hizo historia fue la ingeniera eléctrica, y ahora doctora, Katya Echazarreta. Ella nació en Guadalajara, Jalisco, pero desde los siete años emigró con su familia a Estados Unidos, donde estudió su carrera en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y luego su doctorado en la Universidad Johns Hopkins.
La Ing. Katya Echazarreta la 1 era. astronauta mexicana y la más joven en ir al espacio. Día de la mujer en la ingeniería. #INWED23 pic.twitter.com/Ui2ElQWZle
— Mecano MX (@mecanomx) June 23, 2023
Sus primeros trabajos fueron en la NASA en el Laboratorio de Propulsión, donde colaboró en el desarrollo del Perseverance Rover, una sonda de exploración en Marte, al igual que en el Europa Clippers, otra sonda de exploración espacial. Siendo muy joven ya contaba con ese currículum, pero en junio del 2022 hizo historia al convertirse en la primera astronauta mexicana en ir al espacio. Fue parte de la misión NS-21 de “Space for humanity” y “Blue Origin”, esta última empresa aeroespacial de Jeff Bezos.