Corea del Sur llevó a cabo un simulacro a nivel nacional de ataque aéreo, por primera vez en seis años.
El ejercicio, que la última vez se realizó en 2017, duró 20 minutos e incluyó el traslado de la población a los refugios y la paralización del tráfico vehicular por 15 minutos en 216 lugares establecidos del país.
A las 14:00 hora local (05:00 GMT) sonaron las sirenas en Seúl y otras ciudades, al mismo tiempo el Ministerio del Interior envió mensajes a la población pidiendo que acudieran al refugio más cercano.
Corea del Sur tiene unos 17.000 refugios que incluyen sótanos de edificios, centros comerciales subterráneos y estaciones de metro.
La gente debía permanecer en esos refugios hasta las 14:15 hora local y después volver a su actividad habitual. En realidad solo unos pocos acudieron a los refugios, la mayoría ignoró las sirenas. En la entrada del metro y otros refugios se veían solo a voluntarios de defensa civil.