El hombre que la semana pasada disparó con un rifle y mató a la osa Amarena, que vivía en el parque nacional de los Abruzos, Lacio y Molise, en Italia, ha recibido amenazas de muerte, informó este lunes el diario La Repubblica.
El pasado 31 de agosto, Andrea Leombruni, residente de la aldea de San Benedetto dei Marsi, de 56 años, hirió de muerte con un rifle a la osa apodada Amarena, que merodeaba cerca de su casa.
El mamífero durante muchos años fue un símbolo no oficial del parque nacional de los Abruzos, Lacio y Molise.
Según Leombruni, él no duerme ni come desde hace tres días, ya que constantemente recibe llamadas telefónicas amenazantes: los desconocidos le prometen hacerle "lo que le hizo a la osa".
El hombre presentó una denuncia ante las fuerzas del orden porque teme por su vida y la de sus familiares, entre ellos su madre, de 85 años.
Los medios aseguran que los carabineros desplegaron un puesto en la casa de Leombruni.
Según La Repubblica, la Fiscalía de la ciudad de Avezzano envió al hombre una notificación oficial de que está bajo investigación por sospecha de haber matado al animal "por crueldad o sin necesidad".
En una conversación con Sputnik, el director del parque nacional, Luciano Sammarone, indicó que el veterinario que llegó al lugar no tuvo más remedio que constatar la muerte del animal.
También indicó que los carabineros locales se encargaron de esclarecer las circunstancias del incidente e interrogaron al hombre.
Sammarone recalcó que el comportamiento del hombre que disparó a la osa "en cualquier caso es inaceptable".
"Si le tienes miedo a un animal, siempre puedes llamar a la policía, llamar a los representantes del parque, quienes tomarán tarde o temprano medidas operativas. Por cierto, eso fue lo que sucedió: la gente nos llamó, y nuestros empleados se trasladaron inmediatamente al lugar", subrayó el director.
Recordó que Amarena tenía un carácter tranquilo y sociable y nunca mostró ninguna agresión hacia las personas.
El propio Leombruni aseguró a los periodistas que no quería matar a la osa, sino que disparó "instintivamente", sin apuntar al animal.
La muerte de Amarena, que era muy popular en ese territorio, causó una gran resonancia pública en los Apeninos. En las redes sociales se debate lo sucedido, muchos de los usuarios acusaron al asesino del mamífero de crueldad injustificada e incluso de odio hacia los animales salvajes.
Miles de personas expresaron sus condolencias al personal del parque nacional por la muerte de su mascota.
El presidente de la región de Abruzzo, Marco Marsilio, condenó el asesinato de Amarena, que causó "dolor e ira" a los ciudadanos, y afirmó las autoridades regionales están listas para actuar como demandantes.
El ministro de Medio Ambiente, Gilberto Pichetto Fratin, calificó la muerte de la osa como "un episodio grave que debe aclararse lo antes posible".
En la actualidad, el personal del parque nacional, la policía y representantes de diversas organizaciones sociales están tratando de encontrar a los dos oseznos que Amarena parió hace unos ocho meses.
Según informó la agencia Sammarone, el personal del parque instaló jaulas especiales con cebos en el área del suceso, con la esperanza de que los ositos regresen allí en busca de su madre. Sin embargo, hasta el momento no han logrado localizarlos.
Según los últimos datos de los científicos, actualmente en Italia solo quedan unos 60 osos pardos de los Apeninos.
En el marco de los proyectos ambientales de la Unión Europea, para el año 2050 se planea duplicar su número.