En los últimos años, la industria del cine de terror ha cobrado fuerza, generando producciones dignas del séptimo arte, las cuales han sido catalogadas como clásicos imperdibles. Para continuar con nuestro especial de películas de terror, hoy hablaremos del cine crudo con: La Masacre de Texas.
Esta película pertenece al cine slasher, un subgénero del cine de terror derivado de la palabra «slash» («cuchillada» o «corte» en inglés). La característica habitual de este subgénero es la presencia de un sicópata que asesina brutalmente a adolescentes y jóvenes que se encuentran fuera de la supervisión de algún adulto.
Sí, el contexto slasher puede sonar bastante predecible, pero aquí radica la importancia de este filme a cargo de Tobe Hooper, pues la combinación de la estética grunge con la crudeza de la historia, que por cierto, está basada en una historia real, así como lo grafica de sus escenas le dieron el renombre del que ahora goza.
Este filme de terror independiente fue estrenado en 1974, con la participación de Marilyn Burns, Gunnar Hansen, Edwin Neal, Allen Danziger, Paul A. Partain, Jim Siedow y Teri McMinn. La historia nos entrega a dos hermanos que viajan junto con sus amigos a Texas, con el objetivo de revisar la tumba de uno de sus familiares, la cual, según informes de la radio, había sido profanada.
Sin embargo, a medio camino, Sally Hardesty, su hermano parapléjico Franklin y sus amigos Jerry, Kirk, y Pam, recogen a un autoestopista, quien les platica que su familia trabaja en el antiguo matadero. Después de tomarle una foto a Franklin, éste les pide dinero, pero los jóvenes se niegan a pagar. Tras esto, el sujeto quema la foto y corta a Franklin en el brazo con una navaja antes de ser echado.
Al llegar a la granja de los Hardesty, escuchan un generador de energía en una casa cercana. Cuando Kirk entra a la casa para pedir combustible, es atacado por un hombre, Leatherface, quien golpea a Kirk con un martillo en la cabeza. Pam entra al lugar en busca de Kirk, pero Leatherface la ataca y la cuelga en un gancho de carne, y la obliga a ver cómo despedaza a Kirk. Así de intensa comienza esta cruda historia.
Te interesará saber que la película se inspiró libremente en el sicópata Ed Gein y en Alexander “Sawney” Bean. El primero fue un sicópata americano que hizo máscaras con el rostro de sus víctimas, así como vajilla con sus cráneos, mientras que el segundo fue un escocés, autor de asesinatos en masa durante el reinado de Jacobo VI de Escocia, así como fue acusado de canibalismo.
Un dato curioso de este filme es que los esqueletos humanos presentes en la casa de Leatherface eran esqueletos reales. Esto fue posible ya que usar esqueletos humanos de la India era mucho más económico que conseguirlos de plástico. Para prevenir que se pudrieran, el equipo las bañó en formaldehído, un químico de olor muy penetrante.
Para esta película, Gunnar Hansen (Leatherface) tuvo libertad de desarrollar e interpretar a su personaje, y el actor asumió que Leatherface sería un discapacitado mental que nunca llegó a aprender a hablar; sin embargo, la inspiración de este personaje, Ed Gein, si podía hablar y nunca uso una motosierra para terminar con la vida de sus víctimas.
Lo cierto es que en 1947 la policía encontró en la casa de Ed a Bernice Worden, la propietaria de la ferretería de Plainfield, quien colgaba de los tobillos decapitada y eviscerada. También hallaron infinidad de restos humanos repartidos por toda la casa. 10 calaveras usadas como tazones y ceniceros, lámparas y fundas de sillones hechas con piel humana, los órganos de Bernice en el congelador. El impacto fue tal, que los objetos fueron destruidos tras ser fotografiados. Ed Gein confesó haber asesinado a dos mujeres, Berenice Worden y Mary Hogan, mientras que el resto de "trofeos" procedía de la profanación de tumbas del cementerio local.