La salud mental sigue siendo un tema tabú dentro de muchas sociedades, incluyendo la mexicana, donde se mantiene la idea de que ir al sicólogo es únicamente para los locos, estigmatizando a las personas que buscan ayuda sicológica.
Este aspecto es tan importante que incluso cada 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, teniendo como objetivo concientizar a las personas sobre los problemas mentales y la importancia que tiene buscar ayuda de manera oportuna.
De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud, se estima que más de 300 millones de personas en el mundo sufren depresión, ansiedad o algún otro trastorno de discapacidad sicosocial que tiene repercusiones en su productividad laboral o escolar.
Hoy en día encontramos que siguen existiendo muchos tabús en torno a los objetivos centrales del Día Mundial de la Salud Mental, que es visibilizar la importancia de la atención y el cuidado para las personas que sufren algún tipo de enfermedad sicológica.
¿Por qué no buscar a un sicólogo?
Aunque no es un problema exclusivo, hallamos que en el caso mexicano ocurre algo muy puntual al momento de hablar sobre la salud mental y es que muy pocas personas se atreven a buscar ayuda o hablar de sus problemas, incluso con otros miembros de su familia.
La cultura mexicana, como muchas de América Latina, es reaccionaria y no preventiva, esto quiere decir que esperan a estar enfermos para acudir a un doctor en lugar de realizarse revisiones periódicas para evitar las enfermedades.
Sin embargo, cuando hablamos de la salud mental hallamos que el problema es doblemente grave, pues el mexicano promedio acude al doctor una vez que siente un dolor, pero no busca un sicólogo cuando se siente deprimido o ansioso.
Uno de los primeros motivos por los cuales se rechaza la búsqueda de apoyo sicológico es por el costo, pues existe una idea de que la terapia es costosa o de que solamente se le paga a una persona por escuchar hablar a la gente.
Primero hay que establecer que hoy en día la terapia sicológica se ofrece desde el sistema de salud público. Esto quiere decir que tanto la Secretaría de Salud como el Instituto Mexicano del Seguro Social ofrecen terapia sicológica para los pacientes que los necesiten.
Además de la terapia sicológica, estas instancias públicas ofrecen terapia siquiátrica, donde los costos pueden ser de hasta 50 pesos por una consulta, hasta gratuitos en algunos casos, por lo que el mito de que son caros debe de irse dejando de lado.
????Hoy es el Día Mundial de la Salud Mental
— IMSS (@Tu_IMSS) October 10, 2023
????Hasta el 25 por ciento de las personas puede tener un pedecimiento de esta naturaleza.
✨Acá te presentamos el mensaje de la Dra. Celida Duque Molina Directora de Prestaciones Médicas del IMSS
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También es necesario puntualizar que el sicólogo no solamente es alguien que te va a escuchar, sino que a través de su experiencia y estudios en el campo podrá guiarte hacia la mejor manera de superar un estado de ánimo.
En el caso de los siquiatras, también se puede recurrir a la medicación a través de un diagnóstico, pues muchas veces los pacientes no sólo deben de generar cambios en su estilo de vida sino apoyarse de algunos fármacos.
Otro mito que existe en torno a la búsqueda de apoyo para la salud mental es que los sicólogos o siquiatras son únicamente para los locos, dándole una carga negativa a la locura y poniendo a los enfermos mentales como lo peor de la sociedad.
En este caso encontramos nuevamente la carga cultural, pues históricamente los hospitales siquiátricos han tenido una carga negativa tan fuerte como las prisiones, por lo que caer en uno es tan rechazado como ir a la cárcel.
Esta percepción surge de la idea de que las enfermedades mentales únicamente se reducen a pacientes esquizofrénicos o con trastornos agudos, olvidando que la depresión, la ansiedad y hasta el estrés son problemas de salud mental.
Por ello resulta importante empezar a cambiar esta forma de ver a los enfermos mentales, pues está comprobado que prácticamente todos los humanos en algún momento de nuestras vidas hemos necesitado, necesitamos o vamos a necesitar apoyo sicológico o siquiátrico.
En el caso de los pacientes, también es necesario reforzar la idea de que no está mal acudir con un especialista para atender problemas de salud mental y que esto debe de verse como una práctica tan común como ir con un médico general para curarse de un dolor estomacal, por ejemplo.