A una semana de que se conmemoren los días de Todos Santos y Fieles Difuntos, las dos fechas más representativas de la temporada de muertos, algunas personas ya comienzan a prepararse para la colocación de la tradicional ofrenda, cuyo precio no luce muy distinto al del año pasado.
A fin de conocer algunos de los precios de las frutas y objetos que más se utilizan para la colocación de esta ofrenda, Imagen Poblana recorrió algunos locales del mercado Francisco I. Madero, en la ciudad de Puebla.
Durante este recorrido, encontramos que algunos de los precios de las frutas que se colocan en la tradicional ofrenda mantienen precios muy similares a los del año pasado, siendo la guayaba la que tiene la mayor variación.
Por ejemplo, el kilo de naranja se comercializa este 23 de octubre en 12 pesos por kilo; el plátano en 16 pesos el kilo; la manzana en 36 pesos; el kilo de guayaba cuesta 30 pesos; un kilo de tejocote cuesta 35 pesos; mientras que la calabaza está en 30 pesos el kilo.
Adicionalmente, las personas colocan el tradicional pan de muerto u hojaldra, cuyo valor promedio ronda los 15 pesos, tomando en cuenta que en algunos lugares se vende la pieza hasta en 20 pesos y en los más accesibles se pueden encontrar hasta en 12 pesos.
En este mercado, el precio promedio de una veladora ronda los 20 pesos, mientras que una pequeña maceta con flor de cempasúchil cuesta 25 pesos, siendo esta presentación la más accesible, pues un rollo de flor de cempasúchil ronda los 50 pesos.
Haciendo un ejercicio de ficción de acuerdo a la información otorgada por los vendedores, la mayoría de las personas compra al menos un kilo de cada una de las frutas arriba mencionadas para colocarlas en su ofrenda.
Una ofrenda promedio también lleva por lo menos cuatro piezas de hojaldra; cuatro veladoras y por lo menos dos macetas con flor de cempasúchil, por lo que en total la gente tendría que pagar hoy en día 349 pesos, tomando en cuenta los precios anteriormente citados.
Adicionalmente, existen otros productos que la gente coloca para satisfacer los gustos de sus familiares muertos, según lo marca la tradición, para lo cual tendrían que preparar algunos platillos como mole, pipián o arroz, además suelen colocar alguna bebida que fuera de su agrado, como puede ser una botella de tequila, cerveza o refresco.
Estos últimos adicionales dependen del gusto de cada familia y harán que indudablemente varíe la inversión que tendrá que hacer cada familia para poder montar su ofrenda, por lo que fácilmente algunas familias tendrían que destinar hasta 500 pesos para poder elaborar su ofrenda.
La mayoría de los vendedores coincidió en que los precios arriba citados comienzan a aumentar a partir del 25 de octubre y muy cerca del 1 de noviembre alcanzan un precio máximo, pues es cuando más demanda existe por estos productos.
Además de la oferta y la demanda, esto tiene que ver con el tiempo que dura cada uno de estos productos, pues al colocar una ofrenda a prácticamente una semana del Día de Muertos, la mayoría de las frutas podría echarse a perder para cuando llegue el día.