Ante el fraude de los “desplazadores” de tarjetas, ¿mi banco me respalda?

Ante el fraude de los “desplazadores” de tarjetas, ¿mi banco me respalda?

Foto: FreePik

Aunque los fraudes en torno a las personas que acuden a una institución bancaria son muy añejos, en la actualidad podemos encontrar algunas nuevas modalidades que permiten a estos delincuentes vaciar las cuentas de sus víctimas sin tener que recurrir a la violencia. 

 

Una de estas formas de fraude más frecuentes en los últimos años son los llamados "desplazadores", los cuales operan haciendo un intercambio de tarjetas entre sus víctimas sin que estas se den cuenta de que la tarjeta que llevan no es la suya. 

 

Los desplazadores de tarjetas operan en grupos que pueden ir de dos hasta cinco personas y pueden cometer el crimen en diversas modalidades, aunque en los últimos años se ha detectado una importante inclinación por los adultos mayores en las sucursales de los Bancos del Bienestar

 

Por ejemplo, de los casos que se han logrado documentar, existen aquellos en los cuales dos personas, que aparentemente están en los cajeros automáticos, auxilian a algún adulto mayor que tiene dificultades para poder hacer el retiro de dinero. 

 

Generalmente, buscan personas que acudan solas y que muestren evidentes dificultades para hacer la transacción por cuenta propia, por lo que aprovechan para acercarse y ofrecerles ayuda. 

 

Esta acción se lleva a cabo entre por lo menos dos personas: una que se encarga de supuestamente ayudar al adulto mayor y distraerlo, mientras que la otra se encarga de obtener algunos datos de la tarjeta bancaria, como puede ser el NIP

 

Antes de que la persona se retire, generan alguna distracción, como puede ser tirar algún billete con la finalidad de que la persona se agache, y con un movimiento de manos puedan hacer el cambio de las tarjetas, quedándose los delincuentes con la de la víctima. 

 

Una vez que tienen en sus manos el plástico de sus víctimas, así como el NIP de la tarjeta, pueden hacer compras o extraer el dinero que esté guardado, mientras que la persona podría pasar horas o incluso días sin percatarse de que la tarjeta no es suya. 

 

Los adultos mayores no son los únicos cuentahabientes que están susceptibles a este tipo de fraudes, pues los desplazadores también operan en otras sucursales bancarias y generalmente buscan a personas que muestran dificultades para hacer sus transacciones, pues es más fácil distraerlas. 

 

¿Mi banco corresponde por estos fraudes? 

 

Ante este tipo de situaciones, los bancos siempre recomiendan a sus tarjetahabientes no permitir que otras personas, ajenas a su círculo de confianza, los ayuden a hacer cualquier trámite, ya sea en cajeros automáticos o ventanillas bancarias. 

 

También hacen énfasis en que el NIP de la tarjeta siempre debe ser resguardado por el dueño de la misma, tratando de evitar a toda costa que cualquier otra persona pueda saberlo sin su autorización. 

 

Generalmente, este tipo de recomendaciones están enfocadas a prevenir este tipo de delitos, pues no existe alguna institución bancaria que proteja o restituya el dinero robado a sus clientes a través de este tipo de fraudes. 

 

Si bien existen algunos seguros por parte de las instituciones bancarias que te protegen contra la clonación de tarjetas o fraudes electrónicos, los desplazadores operan sin violencia y toda la información que obtienen es a través de un abuso de confianza o engaño, por lo que los bancos consideran que es responsabilidad completamente de los dueños del plástico. 

 

Es por ello que la mejor recomendación es tener presentes todas estas indicaciones por parte de las instituciones bancarias para evitar ser víctima de algún fraude de este tipo. 

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