Para muchas personas no es del todo conocido, pero justamente este día, 24 de enero, se conmemora el Día Internacional de la Educación, una efeméride que se estableció por iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El fin de este día es recalcar la importancia de acceder a este servicio para cumplir con la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS).
Si bien en esta fecha se suele hacer énfasis en los alumnos, a quienes casi no se les da voz es a los docentes, ya que estos también se enfrentan a múltiples retos en el desempeño de sus labores educativas.
En entrevista para Imagen Poblana, la maestra Karina Flores Cosme, comentó cuáles son las principales adversidades a las que se enfrenta como docente de nivel preescolar. De igual forma, hizo un análisis sobre lo que, a su modo de ver, es el futuro de la educación en México, que indudablemente sigue sufriendo los estragos causados por los años de la pandemia.
Karina Flores, quien actualmente enseña en tercer año de preescolar, señaló que los retos que ve en su labor como educadora se orientan al contexto en que viven los estudiantes de las nuevas generaciones. Refirió que una parte es la forma en que se manejan con sus papás, pero algo que se ha vuelto determinante en los niños es el acceso a internet y redes sociales sin supervisión.
Si bien, no niega que esta pueda ser una herramienta útil con fines educativos, hay algunos tutores que lo otorgan sin miramientos, lo que deviene en distanciamiento con los niños y su proceso educativo. Derivado de esto, hay quienes no ponen la debida atención a sus hijos y tampoco tienen disposición de inmiscuirse.
Desde su punto de vista, en todos los años que lleva como maestra, se ha dado cuenta de que el principal cambio en la manera de ejercer la docencia es la relación que se tiene con los padres. Los tutores de hoy, en comparación con los de sus inicios, se muestran más renuentes a apoyar y adentrarse en la educación de sus hijos, siendo un factor la edad de la nueva generación de padres.
“Me han contado de papás que son muy jóvenes, no le toman tanta importancia a la educación (de sus hijos) al 100 %, siendo el ámbito preescolar esencial, en el cual los pequeños no deben perderse y al que deben ponerle más atención”, dijo Karina.
Acotó que hay ocasiones en las que hacen comentarios o recomendaciones a los padres y es ahí cuando se dan cuenta de sus omisiones, ya que no las toman en cuenta, las ignoran o minimizan la importancia de su rol. Señaló que la educación es un trabajo conjunto, pero al no dar ese sustento, pueden provocar que los niños se rezaguen y lo resientan en cada cambio de año.
Por si fuera poco, también hay quienes tienen la firme creencia de que su papel solo consiste en ir y llevar a sus niños a la escuela y, de ahí en adelante, el resto es responsabilidad de los maestros, algo erróneo, pues se requiere su involucramiento.
Por otra parte, nuestra entrevistada sostuvo que a más de cuatro años del inicio de la pandemia por covid-19 que orilló a muchos estudiantes a dejar las aulas, todavía es notable el rezago en materia educativa. En ese entonces, comentó, se creía que con las clases virtuales o en televisión se podía continuar, y en cuanto se regresara a las escuelas, el nivel se repondría, pero ello no sucedió.
Al estar lejos, maestros y alumnos, perdieron la oportunidad de hacer ejercicios de retroalimentación, lo que causó un retroceso que a día de hoy se nota al momento de dar clases. Aunque reconoció las dificultades de ese contexto, por el miedo que se generó en el momento y los padres que también trabajaban, se descuidó a los niños al momento de tomar clases y se fomentó el ausentismo que también perdura.
“Por una parte, sí, el rezago se ha visto hasta el momento y también tenemos que tomar en cuenta cuando, a veces, faltan a clases por diversas situaciones y no se ponen al corriente. Toman esa parte de ‘no pasa nada’, se incorporan, se van poniendo al corriente, vuelven a faltar, entonces con o sin pandemia se ha visto un rezago”, aseveró la docente.
Finalmente, Karina Flores dio parte de lo que para ella es el futuro de la educación en México, tomando en cuenta lo anterior mencionado. Por un lado, no se quitó responsabilidades y aseguró que es primordial que las maestras, y todos los educadores, hagan una revisión de sus estrategias educativas, contenidos y planeaciones y, de ser necesario, las cambien para beneficiar a los estudiantes.
Añadió que los trabajadores de la educación deben quitarse el “miedo” de hacer un cambio, pues al final del día estos son para su bien y el de su alumnado. De igual forma, comentó que también deben trabajar en equipo, no solo con los padres, como lo dijo antes, sino también con los menores, escuchando qué es lo que quieren y tomándolo en cuenta para sus estrategias.
“Tomar en cuenta sus necesidades, lo que propongan, es como hacer un trabajo en equipo. Hay que ir acercándose día a día y buscar las estrategias necesarias para el aprendizaje. Los alumnos aprenden de nosotras y así nosotras de ellos”, finalizó Karina Flores.