Como burro sin mecate

Como burro sin mecate

Si algo hay que criticar a las coaliciones Fuerza y Corazón por México y Alianza Mejor Rumbo para Puebla es que actúan y hacen labor proselitista sin coordinación, al ai’ se va, como si se tratara de dos entes políticos diferentes, que tienen ideología diferente y que buscan objetivos diferentes.

 

Dicho coloquialmente, cada coalición va como burro sin mecate, cada una por su lado, sin siquiera reflexionar que la coordinación es indispensable en este proceso electoral, que no será nada fácil para la oposición, no obstante las múltiples barrabasadas del gobierno de la 4T.

 

¿Y por qué esta perorata? Pues resulta que tanto los candidatos a diputados federales de Fuerza y Corazón por México como los actos políticos de Alianza Mejor Rumbo para Puebla están tan alejados entre sí que “planean” sus ruedas de prensa o sus anuncios ante los medios ¡el mismo día y a la misma hora!

 

¿Puede usted creer eso? Sí, aunque le parezca surrealista, así sucede con esas coaliciones, que a final de cuentas son la misma cosa. Es como si AMLO está en su mañanera y Sheinbaum tiene la brillante ocurrencia de hacer un mitin en el zócalo a la misma hora.

 

Es notorio que Fuerza y Corazón por México y Alianza Mejor Rumbo para Puebla andan lo más alejadas posibles, ni siquiera se “echan un telefonazo”; ¡vamos!, se ve que el correo electrónico y las redes sociales son tabú para los opositores.

 

Si en algo tan simple, como coordinarse y no encimarse, hablar y ponerse de acuerdo, acordar y actuar con inteligencia, no pueden… no quiero ni pensar lo que sucederá cuando entren en campaña.

 

***

 

La candidata que va de mal en peor es Claudia Sheinbaum. Sí, la mismísima hija política de López Obrador, pues no hay semana en que acabe sin tache ni crítica. Enumerar aquí todos sus yerros sería ocioso e interminable, pero sí abordaremos dos de esos dislates que ocurrieron durante su visita a Puebla.

 

Una, la más comentada y difundida porque hay hasta un video: en San Pedro Cholula, Claudia Sheinbaum le dice "quita tu mano" a un simpatizante que quería despedirse de ella. Y según dicho video testimonial, la candidata espeta esa expresión de desprecio al tiempo que borra esa sonrisa de oreja a oreja que, fingida o verdadera, la candidata muestra desde que inició su campaña.

 

Pobre Claudia Sheinbaum, hay que comprenderla un poco, pues tal vez ya estaba harta y fastidiada de tantos poblanos melosos y plagosos que quisieron acompañarla…

 

Sin embargo, donde no se puede expresar comprensión hacia la Sheinbaum, es cuando proclama a los cuatro vientos que tiene propuestas en favor de las mujeres, a saber: “El Agresor Sale de Casa”, que es para proteger a las víctimas en casos de violencia en el hogar, y “A trabajo igual, salario igual”, que busca la igualdad salarial entre mujeres y hombres.

 

Y claro, como era de esperarse, alguien se dio cuenta de la inutilidad de esas propuestas de campaña. Ese alguien es Rocío García Olmedo, una de las feministas más moderadas e inteligentes, una mujer que combate y defiende sus ideales con la razón, no con la fuerza. Y, en efecto, una mujer que conoce muy bien los entresijos de la ley en tanto a protección y derechos de mujeres se refiere.

 

Rocío García Olmedo no se anduvo por las ramas y puso en claro que las propuestas de la candidata de Morena no son nuevas, porque ya están en la ley. Respecto a la del salario, dijo que esta es una lucha histórica de las mujeres por la que empezaron a organizarse. Sobre la protección en casos de violencia, reiteró que esta también ya existe y es una de las múltiples causas por las que han pugnado desde hace años.

 

Y Rocío García Olmedo dio una sentencia a las propuestas de la candidata oficialista y afirmó que todas estas propuestas entran en contexto del marco electoral y de las campañas políticas, y no porque haya una real y verdadera preocupación hacia las mujeres mexicanas.

 

Si volteamos la vista a los que han padecido las mujeres en la 4T, no solo por represión de feministas, sino amas de casa sin guarderías, madres sin medicamentos para sus hijos, etc., las palabras de García Olmedo toman fuerza y razón.