¿El dinero da la felicidad? Esto dice la ciencia

¿El dinero da la felicidad? Esto dice la ciencia

Foto: FreePik

Cuando se habla de felicidad, para muchas personas es un sentimiento que llega derivado de factores como las relaciones interpersonales, la realización personal o el propósito que se le da a la vida. Si bien estos son algunos de los factores que más influyen para alcanzar la felicidad, hay quienes consideran que, innegablemente, otro factor crucial es el dinero con el que se cuenta.

 

La frase “el dinero no compra la felicidad” ha sido objeto de debate por muchos años, ya que hay quienes consideran que, en efecto, el dinero no es símbolo de felicidad, sino sólo de las cosas materiales con las que podríamos sentirnos relativamente bien. Por el contrario, hay quienes confieren que el dinero sí hace la diferencia entre la desdicha y el gozo pleno de la vida, pues se alcanzan las metas de vida.

 

Esta discusión no ha quedado fuera de los alcances de la ciencia, pues desde diferentes disciplinas se han hecho estudios en los que se analiza qué tanto influye el poderío económico con la felicidad. La mayoría coincide en que el dinero es importante, pero la felicidad no está sujeta a este factor; sin embargo, también están los que afirman lo contrario, que el dinero sí da la felicidad.

 

¿Qué dice la ciencia sobre el dinero y la felicidad?

 

En primer lugar, desde el punto de vista de la sicología, el dinero sí da la felicidad, esto de acuerdo a los resultados obtenidos en el estudio a cargo de Daniel Kahneman y Angus Deaton, de la Universidad de Princeton. Dicho estudio se enfocó en medir el nivel de bienestar y satisfacción de las personas cuyos ingresos van en aumento por encima de los 75,000 dólares.

 

El estudio es claro en señalar que no es el dinero per se el que da la felicidad, sino lo que brinda, es decir, el nivel de bienestar y calidad de vida que se logra al tener mayores ingresos. Gastos como la vivienda, alimentación, educación, salud y poco o nulo endeudamiento son algunos de los beneficios que brinda el dinero, lo que se traduce en una vida más tranquila, con bienestar y sin preocupaciones relacionadas a lo económico.

 

Una buena posición económica no sólo es importante para lo básico, sino que abona a tener una vida más rica en otros aspectos. Salir de viaje, pagar entretenimiento y ocio, entre otras cosas, generan más sensaciones positivas, disfrute de la vida y de satisfacción personal.

 

Por último, este estudio también determinó que una buena percepción de ingresos resulta importante para tener más libertad. No tener que preocuparse por solventar gastos y necesidades da un mayor poder sobre su vida, lo que también es significativo para una sensación de felicidad.

 

En otro estudio, en esta ocasión de la Universidad de Harvard titulado “Los agudos picos de la pobreza: la escasez financiera está relacionada con niveles más altos de intensidad de la angustia en la vida diaria”, el economista Jon Jachimowicz concluye que el dinero sí es un factor importante para un mayor nivel de satisfacción personal y felicidad, pero no es único ni el más importante para alcanzarla.

 

De acuerdo con el académico, el dinero es más una vía para llegar a la felicidad porque brinda tranquilidad y calma en la vida para lidiar con imprevistos, pero no es más que una herramienta. Esto también obedece a la vertiente de que vivimos en una sociedad y, en general, en un mundo capitalista donde la mayoría de las personas basan su bienestar en lo que pueden o no pueden adquirir, lo que condiciona nuestras emociones y sentimientos en lo referente a lo monetario.

 

De igual forma, el estudio detalla que cuando se tiene una vida “resuelta” en lo económico podemos enfocarnos más en otros aspectos de nuestra vida y no sólo en cómo resolver nuestras necesidades. Esto es importante porque da la oportunidad de centrarse en actividades como el ocio, el enriquecimiento personal y el fortalecimiento de relaciones con otras personas del entorno.

 

Finalmente, las matemáticas también tienen una explicación de cómo el dinero sí tiene influencia en nuestras emociones y felicidad. El profesor de economía de la Universidad de Oxford, Jan-Emmanuel De Neve, señala que la relación entre la felicidad y el dinero es más como un logaritmo, es decir, mientras más tienes más feliz puedes ser.

 

No obstante, conforme más recibes más quieres, pero no obtienes más, entonces sólo te sientes más satisfecho, pero no alcanzas la felicidad. Él señala que una persona puede recibir una cierta cantidad de salario y un año después recibe un aumento del doble, lo que la hace feliz; si al año siguiente recibe un aumento que no obedece a esa misma tendencia entonces sólo se sentirá bien, pero no estará completamente feliz o pleno en su vida.

 

Aunque la idea suene a que sólo debes seguir percibiendo más dinero para ser más feliz, la realidad es que esto no es posible, ya que nadie puede ir incrementando sus ingresos a placer.  Es ahí donde entran en juego factores como la realización personal, la relaciones que se tienen con otras personas y la forma en que se le da un propósito a la vida, siendo estos los que hacen a una persona verdaderamente feliz, aunque para esto no es necesaria una cantidad robusta de dinero.

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