En días pasados se hizo viral un vídeo en redes sociales donde se puede observar cómo el cantante de regional mexicano, Julión Álvarez, acepta tomarse una fotografía con una fan que se encontraba en su concierto. Pero a los pocos segundos, se ve cómo la joven baja la mano a las partes íntimas del intérprete, provocándole incomodidad y desagrado.
Algo similar le ocurrió a Ricky Yocupicio, vocalista de la Banda El Recodo, quien fue tocado por una fan en los genitales durante un concierto de la agrupación. Ante este bochornoso caso, el cantante lo tomó con naturalidad, asegurando que siempre está vulnerable ante este tipo de acciones.
En el primer caso, las reacciones no se hicieron esperar en las plataformas digitales, condenando el acoso que sufrió el cantante: "Si fuera al revés, todo el mundo hablaría mal del compa”; “así como exigimos respeto, también hay que darlo”; “yo no lo haría por respeto a su esposa y a él”; “un hombre también merece respeto, sobre todo porque él siempre ha sido muy respetuoso”; “es todo un caballero, aunque se notó que él estuvo a disgusto, no dijo nada. Sin embargo, no se vale, él merece respeto; luego, por estas acciones, nuestros artistas se alejan del público”. Fueron algunas de las opiniones.
Durante un concierto de la Banda El Recodo, en Charleston, South Carolina, su vocalista Ricky Yocupicio sufrió de acoso por parte de una asistente, pues la chica lo tocó indebidamente. ????????
— que news bandamax (@Quenewsbandamax) April 26, 2024
Muchos comentan que qué pasaría si hubiera sido al revés. pic.twitter.com/dNTeRX4F6Q
Este hecho, sin duda, generó mucha indignación y un gran debate, al preguntarse qué hubiera pasado si hubiese sido al revés. Como el caso de algunos famosos, quienes fueron condenados públicamente por acciones similares.
Recordemos que en 2017, el fallecido cantante Vicente Fernández aparecía en un vídeo tocándole un pecho a una fan con la que se estaba tomando una foto. Las imágenes se compartieron rápida y masivamente a través de las redes sociales, provocando una ola de indignación, a la que se sumaron otras seguidoras compartiendo sus testimonios sobre episodios similares.
Usuaria de TikTok publicó vídeo de tocamiento de Vicente Fernández???? (+VIDEO) https://t.co/rlkgYjJPUb pic.twitter.com/F5nc407yJ9
— Laura G (@LAURAGII) January 21, 2021
O el caso de Lalo Mora, quien ha sido criticado por manosear a sus fans. El fundador del grupo norteño Los Invasores de Nuevo León fue captado en un vídeo agarrándole el seno a una chica, quien molesta le quita la mano. Por supuesto, esta acción le valió una ola de reproches.
Y quizás el caso más mediático fue el que vivió Luis Rubiales, el expresidente de la Federación Española de Futbol, quien enfrenta un juicio por el beso no consentido a la futbolista Jennifer Hermoso. Dicha acción le podría valer al español una pena de prisión de hasta dos años y seis meses.
Aunque muchos lo duden, el acoso sexual hacia los hombres por parte de las mujeres también existe, pero en una sociedad misógina y machista como la mexicana, a los varones se les ha inculcado que denunciar ante las autoridades este tipo de comportamientos solo perjudicaría su reputación.
Espero que el beso sin consentimiento de Luis Rubiales a Jenni Hermoso tenga consecuencias.
— Anaïs López (@anaislopez23) August 20, 2023
"No me ha gustado, eh (…) Pero qué hago yo, mírame a mí”, ha dicho la jugadora.
Es una VERGÜENZA @FIFAcom pic.twitter.com/duincnNUek
Además, a causa de los innumerables vacíos legales que existen en este tipo de casos, la mayoría de los afectados casi siempre terminan estos procesos peor que como comenzaron: frustrados, desconcertados e incluso desacreditados y burlados por la parte ofensora.
Por ello, lamentablemente, cada vez es menos factible que los hombres denuncien el acoso por parte de las mujeres. Incluso hay víctimas que no informan absolutamente nada sobre estas situaciones porque en su conceptualización individual no reconocen el comportamiento de acoso.
Y aunque estadísticamente la mayoría de los acosadores sexuales son varones y las víctimas son féminas, hay especialistas que están comenzando a reconocer las conductas distintivas de las acosadoras, donde uno de cada cinco abusos sexuales perpetrados es cometido por una mujer.
Hace algunos años, se presentó el caso de Tamara de Anda, una chica mexicana que metió a la cárcel a un taxista porque le gritó “guapa” en la calle, generando un amplio debate. Al final, le dieron la razón a la fémina, ya que se trató de un acoso directo y de halagos no solicitados por ella.
Un taxista me dijo "Guapaaaa" en la calle, lo cual es falta administrativa, así que decidí proceder.
— Tamara D. ???????? (@plaqueta) March 15, 2017
Pero, si el caso se hubiera presentado al revés, ¿cómo hubiera actuado la justicia si un hombre llegara a denunciar a una mujer porque ésta le dijo un piropo? Si bien es cierto que hay todo un contexto detrás como feminicidios, historial de sexismo y otros detalles escabrosos que deben ser erradicados, finalmente, ¿se tiene que medir o no con la misma vara cuando se trata de un acoso? Si la justicia no hace diferenciación de sexos y busca la equidad, así debería ser, pero tal vez no será así.
De acuerdo con el Código Penal Federal, en el capítulo 1 que trata sobre el Hostigamiento Sexual, Abuso Sexual, Estupro y Violación, en su artículo 260 señala que comete el delito de abuso sexual quien ejecute en una persona, sin su consentimiento, o la obligue a ejecutar para sí o en otra persona, actos sexuales sin el propósito de llegar a la cópula.
La sanción para quien cometa este delito será una pena de seis a diez años de prisión y hasta doscientos días de multa.
Para efectos de este artículo, se entiende por actos sexuales los tocamientos o manoseos corporales obscenos, o los que representen actos explícitamente sexuales u obliguen a la víctima a representarlos.