Pensión alimenticia: así determina un juez esta obligación

Pensión alimenticia: así determina un juez esta obligación

Foto: FreePik

En el mundo del espectáculo, uno de los recientes escándalos entre famosos fue el que se dio entre el cantante mexicano Christian Nodal y la artista argentina Cazzu, quienes en mayo pasado se separaron con una hija de por medio. En días recientes volvieron a dar de qué hablar, por la millonaria cantidad que Cazzu exige a Nodal por la pensión alimenticia para la menor de un año.

 

De acuerdo con la periodista Ana María Alvarado, Cazzu le habría pedido a Nodal una suma superior a los 13,000 dólares mensuales, equivalente a 2.4 millones de pesos cada mes para la manutención de su hija. Finalmente, el cantante junto a su equipo legal logró reducir la cifra a 123,000 pesos mensuales, es decir, 6,698 dólares de pensión alimenticia.

 

Aunque se trata de un caso en que las cifras se elevan por el nivel de ingresos de los involucrados, muchas personas que están obligadas a pagar una pensión, hombres o mujeres, desconocen cómo se calcula el monto de manutención. Hacer este pago es una obligación por parte del padre o la madre, pero no es la única con la que deben cumplir, pues hay otros deberes que se tienen con los hijos.

 

¿Cómo se calcula el pago de la pensión?

 

El cálculo de la pensión alimenticia es todo un tema cuando se da la separación de una pareja, pues hay quienes exigen cantidades exorbitantes, contrastando con quienes pugnan por dar el mínimo posible sin conocer qué es lo que dice la ley. El monto de una pensión lo dicta un juez después de tomar en cuenta factores como los ingresos de la persona obligada o las necesidades del pensionado.

 

De acuerdo con el artículo 308 del Código Civil Federal, la pensión comprende la comida, el vestido, la educación, la habitación, asistencia en casos de enfermedad o para el ejercicio de una actividad recreativa. Esto se puede llevar por común acuerdo entre las partes involucradas, pero si no ocurre así, será competencia de un juez de lo familiar determinar el monto a pagar por parte del actor obligado.

 

Oficialmente, el monto mínimo de una pensión es el 15 % del ingreso, aunque el juzgador podrá determinar una cifra mayor de acuerdo con los requerimientos del pensionado y las posibilidades económicas del obligado. Según el artículo 311, para establecer la pensión se parte de las percepciones del deudor, incluyendo el salario, remuneraciones, horas extras, bonos o cualquier otro ingreso formal.

 

En caso de que incremente el salario mínimo diario vigente, la pensión aumentará automáticamente según el porcentaje previsto, a menos que el deudor compruebe que sus percepciones no se modificaron, en cuyo caso la manutención subirá de acuerdo con los aumentos reales del deudor. En ningún caso la pensión acaparará más del 60 % de los ingresos del padre.

 

Una creencia es que la pensión se termina cuando el acreedor cumple los 18 años; sin embargo, la ley dicta que esta deberá seguir hasta que el beneficiario finalice los estudios profesionales, en cuyo caso podrá seguir hasta los 21 años o más. Por si fuera poco, también están en posibilidad de pedir la pensión después de la mayoría de edad si nunca se las dieron cuando estaban en edad de recibirla.

 

Hay situaciones en las que hay sentencia o acuerdo para la pensión alimenticia y, pese a esto, los padres o madres no cumplen con el respectivo pago. En este contexto, la Ley Federal del Trabajo (LFT) contempla en el artículo 110 que se podrán hacer los descuentos equivalentes hasta que el deudor deje de laborar en su centro de trabajo, en cuyo caso el patrón avisará a la autoridad competente.

 

La pensión alimenticia es un tema de discusión constante porque, además de que es una obligación que no siempre se cumple, muchos deudores consideran que con dar la cantidad dictada o acordada, se está ejerciendo la paternidad o maternidad de manera responsable. En los hechos, ser padre o madre involucra otros aspectos que van más allá de dar una parte del sustento de manutención.

 

Los progenitores deben involucrarse en la vida de los hijos, estar presentes y convivir con ellos, esto de acuerdo con el régimen de visitas o guardia y custodia acordado frente a un juez. En este tenor, es su deber estar al tanto de la crianza y desarrollo integral de los menores, así como de su educación y salud, además del derecho que tienen de conocer cualquier suceso que acontezca con el menor.

 

Asimismo, los padres y madres divorciados tienen el derecho a pasar tiempo de calidad con sus hijos para que estos crezcan en un entorno saludable. En general, es su responsabilidad velar por el bienestar físico, emocional y sicológico de su descendiente y procurar todo lo necesario para que tenga una vida digna en la medida de sus posibilidades.

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