La esterilización animal es una de las decisiones más importantes que debe tomar un dueño de mascota. No solo mejora la salud del compañero peludo, sino que también reduce comportamientos indeseados y ayuda a controlar la sobrepoblación animal, por lo que en el Día Mundial de la Esterilización Animal, que se conmemora el último martes de febrero, es crucial abordar los mitos y realidades detrás de esta práctica tan necesaria.
Mitos más comunes sobre la esterilización
Uno de los mitos más extendidos es que los animales esterilizados pierden vitalidad y se vuelven apáticos, básicamente que cambia el carácter de las mascotas. En realidad, lo que suele ocurrir es un cambio en el metabolismo, por lo que es importante ajustar su alimentación y promover la actividad física; desde luego, los hace más equilibrados al reducir comportamientos del instinto reproductivo.
Otro mito recurrente es que una hembra debe tener al menos una camada antes de ser esterilizada. No hay evidencia científica que respalde esta afirmación; de hecho, la esterilización temprana puede prevenir enfermedades como cáncer de mama, útero y ovarios.
También se tiene este mito que la esterilización es dolorosa y tiene un proceso de recuperación lenta; sin embargo, la recuperación suele ser rápida, generalmente entre 3 días y una semana, y el procedimiento se hace con anestesia para minimizar el dolor.
Asimismo, se dice que los machos pierden su instinto protector si son castrados. Pero, realmente, la protección en los perros no está ligada a la testosterona, sino al vínculo que desarrollan con sus dueños. Además, la castración puede ayudar a reducir comportamientos agresivos o territoriales en algunos casos.
Cambios en el organismo
Desde el punto de vista médico, la esterilización ofrece múltiples beneficios:
Reducción del riesgo de cáncer: En hembras, disminuye el riesgo de cáncer de mama, útero y ovarios. En machos, reduce el riesgo de cáncer testicular.
Control de patologías reproductivas: Evita infecciones uterinas y otras complicaciones relacionadas con el aparato reproductivo.
Cambios en el peso: Aunque puede aumentar el riesgo de obesidad, esto se debe más a la falta de actividad física y una alimentación inadecuada que a la esterilización en sí.
Sin embargo, como en cualquier intervención quirúrgica, hay riesgos asociados como infecciones postoperatorias, por lo que será fundamental seguir las indicaciones veterinarias para asegurar una recuperación óptima y evitar complicaciones.
¿Cuándo es el momento adecuado para esterilizar a una mascota?
La edad ideal para esterilizar depende de la especie y el tamaño del animal. En general, los veterinarios recomiendan hacerlo entre los 4 y 9 meses de edad, antes de que alcancen la madurez sexual.
Los perros, entre los 6 y 9 meses de edad, dependiendo de la raza; los gatos, a partir de las 8 semanas de edad o cuando alcanzan un peso de 400 gramos.
Sin embargo, la esterilización puede practicarse en cualquier etapa de la vida, siempre y cuando el animal esté en buenas condiciones de salud.