Puebla celebró con orgullo el 163° aniversario de la histórica Batalla del 5 de Mayo. Desde muy temprano, la ciudad se llenó de vida, música y tradición, mientras miles de poblanos salieron a las calles para presenciar el tradicional desfile cívico-militar. Sin embargo, además de la emoción, una vez más, el comercio informal se hizo presente, convirtiendo las principales avenidas en un mercado vibrante.
Como cada año, los comerciantes no tardaron en instalarse a lo largo del bulevar 5 de Mayo, ofreciendo a los asistentes una gran variedad de productos que complementaron la experiencia del desfile. Familias completas, que desde la madrugada ya ubicaban su lugar con lonas y carpas, no dudaron en aprovechar las ofertas del comercio callejero.
Y aunque los bancos y sillas para rentar no estaban permitidos oficialmente, muchos vendedores se instalaron a lo largo del recorrido ofreciendo estos servicios, con precios que iban desde 80 hasta 200 pesos, dependiendo de la ubicación. Pese a que el Ayuntamiento implementó operativos para evitar estas prácticas, los comerciantes lograron burlar las restricciones y seguir ofreciendo estos espacios a los asistentes
En ese mismo sentido, los bancos fueron uno de los artículos estrella de este evento, con precios desde los 100 hasta los 150 dependiendo del tamaño y del material, pues había de madera, plástico, plegables y fijos.
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— Imagen Poblana (@ImagenPoblana) May 5, 2025
Poblanos comienzan a apartar lugares sobre el bulevar 5 de Mayo antes del desfile cívico-militar de la Batalla de Puebla. pic.twitter.com/eZG4mhgt3n
Comida para todos los gustos y necesidades
La gastronomía poblana fue una de las grandes protagonistas del evento. Desde temprano, los vendedores ambulantes ofrecieron una variedad a los asistentes, tanto grandes como chicos. Las tortas de tamal se vendían desde 20 hasta 35 pesos, mientras que las clásicas chalupas estaban a 30 pesos por orden. Para los que buscaban algo más refrescante, la fruta picada estaba disponible por 20 pesos el vaso, y aquellos que prefirieron algo más dulce, pudieron disfrutar de un vaso de fruta preparada con gomitas y chamoy por 30 pesos.
La cemita poblana, otro de los sabores tradicionales, se encontraba entre los 50 y 100 pesos, dependiendo del tamaño, mientras que los tacos de canasta se ofrecían a 25 pesos por orden. Las jicaletas se vendían a 20 pesos, mientras que los bolis estaban al alcance de todos por solo 10 a 15 pesos. En un día que comenzó desde muy temprano, las gelatinas fueron una opción popular entre los asistentes, a 10 pesos cada una, mientras que los helados se ofrecían por 20 pesos, ya por la tarde.
Accesorios para protegerse del sol y disfrutar del desfile
El calor del 5 de mayo en Puebla no pasó desapercibido, y los asistentes se protegieron del sol abrasador con varios artículos disponibles en los puestos de venta. Las sombrillas, esenciales para aquellos que deseaban estar cómodos durante todo el desfile, tenían un precio que variaba entre 100 y 180 pesos, mientras que las gorras y sombreros eran una opción popular para los más pequeños, y oscilaban entre los 50 y 100 pesos
Asimismo, como en todo gran evento, los niños también tuvieron su espacio en el comercio ambulante, con vendedores de juguetes inflables, pelotas y globos, artículos que complementaron la experiencia festiva y fueron de lo más solicitado entre los pequeños.
Un día de tradición, calor y sabor
Finalmente, el desfile del 5 de mayo en Puebla fue mucho más que un evento cívico-militar. Fue una celebración que representó el orgullo y la historia de los poblanos. Entrevistados durante el evento, muchos asistentes coincidieron en que esta fecha tiene un gran significado, no solo por la conmemoración de la victoria en la Batalla de Puebla, sino también por la magnitud de la celebración que une a las familias, reafirmando el sentido de pertenencia a su tierra.
Uno de los entrevistados, un padre de familia, mencionó: “Este día es muy importante para nosotros, no solo por la historia, sino porque aquí, en Puebla, lo vivimos con una gran intensidad. Es una fecha que nos llena de orgullo y nos hace sentir más unidos.” Otros destacaron que la participación de las autoridades y la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum aportaron un toque aún más especial a la jornada.