De patriarcas a compañeros: así ha cambiado el rol de los abuelos

De patriarcas a compañeros: así ha cambiado el rol de los abuelos

Foto: Enfoque

Los abuelos son mucho más que una generación; son los cimientos de nuestra identidad, guardianes de historias y un refugio de amor incondicional. Sus enseñanzas, abrazos y relatos tejen el legado que nos conecta con nuestras raíces y nos guía hacia el futuro. 

 

Aportan tranquilidad, cariño y estabilidad, enseñan valores como el respeto, la paciencia y la empatía, a menudo a través de historias o experiencias de vida. En un mundo acelerado, su perspectiva pausada y sabia es un contrapeso valioso.

 

En este Día de los Abuelos, que se festeja en México el 28 de agosto, en Imagen Poblana platicamos con dos abuelitos sobre la valoración de los adultos mayores y la evolución de sus roles.

 

Doña Martha, de 68 años y abuelita de cinco nietos, asegura que actualmente no son valorados del todo. "Antes, los abuelos eran como el centro de la familia, todos respetaban nuestras palabras, y vivíamos con los hijos y nietos bajo el mismo techo".

 

Ahora, dijo, los jóvenes están más ocupados con sus celulares y el trabajo, aunque eso no signifique que no hay amor y cariño hacia ellos, "pero a veces nos ven como una responsabilidad, más que como alguien con experiencia que puede aportar", aunque aclaró que sus nietos la buscan para platicar y la hacen sentir especial.

 

Por su parte, don José, de 70 años y abuelito de 7 nietos, aseguró que en sus tiempos, los abuelos eran figuras de autoridad, casi como patriarcas, y en la actualidad, continúan siendo parte importante, pero más como apoyo

 

"Los padres trabajan mucho, y nosotros cuidamos a los nietos o ayudamos en la casa, creo que nos valoran, pero de otra forma, no tanto por nuestra sabiduría, sino porque ayudamos con el día a día. A veces extraño el respeto de antes, pero me gusta sentirme útil".

 

Ante el cuestionamiento de qué roles desempeñan hoy que sean distintos a los de los abuelos de antes, doña Martha aseguró que, antaño, las abuelas como su mamá se dedicaban al hogar, a cocinar, coser y cuidar a todos. En cambio, ahora, continúa cocinando para sus nietos, pero también lleva a cabo diversas actividades acordes a su edad e incluso, usa WhatsApp para mandarle fotos a sus hijos de lo que hace.

 

"Mis nietos me piden ayuda con tareas en la computadora, algo que mi mamá nunca hizo. Además, siento que ahora las abuelas somos más activas fuera de casa, como en grupos comunitarios o hasta yendo al gimnasio. Antes, la vejez era más de quedarte en casa".

 

Don José, por su lado, mencionó que ha cambiado mucho, "en mi época, mi abuelo era el que decidía cosas importantes en la familia. Ahora, yo no me meto en eso, pero ayudo en el negocio de mi hijo y cuido a mis nietos cuando están de vacaciones".

 

También, dijo, les enseña cosas que antes llevaba a cabo, como jugar con el trompo o canicas, porque ahora todo es videojuegos. "Creo que ahora los abuelos somos más compañeros de los nietos y no tanto figuras de mando", dijo.

 

Finalmente, doña Martha apuntó que en la sociedad aún falta mucho para valorar a los adultos mayores. Dijo que, por encima de los apoyos y programas sociales, muchas veces son tratados como si ya no sirvieran para nada.

 

"En los trabajos, por ejemplo, prefieren a los jóvenes, eso no pasaba tanto antes porque los mayores éramos los sabios del pueblo. Ahora, con tanta tecnología, parece que nuestra experiencia vale menos".

 

Por su lado, don José dijo que todo depende del lugar en el que se encuentren, ya que, por ejemplo, en su pueblo todavía les piden consejos para resolver pleitos u otro tipo de situaciones.

 

"Pero sí, en la ciudad he visto que a veces nos ignoran o nos ven como estorbo. Por eso me gusta que existan días como hoy, para recordarle a la gente que seguimos aquí, aportando, que no todos los abuelos somos adultos mayores, yo me siento joven todavía".

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