La Casa Blanca despide a la jefa de la agencia de salud por no apoyar proyecto antivacunas

La Casa Blanca despide a la jefa de la agencia de salud por no apoyar proyecto antivacunas

Foto: X / @CDCgov

La Casa Blanca confirmó este miércoles la destitución de Susan Monarez, directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en medio de un fuerte enfrentamiento con el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., conocido por su escepticismo frente a las vacunas. Ya llevaba menos de un mes en el cargo cuando se negó a respaldar lo que describió como "directrices imprudentes y carentes de base científica".

 

El conflicto estalló después de que Kennedy anunciara la cancelación de 500 millones de dólares en fondos para proyectos de vacunas de ARNm contra virus respiratorios, como Covid-19 y gripe. Susan aseguró que no renunciaría "como persona íntegra y comprometida con la ciencia", según un comunicado difundido por sus abogados.

 

La Casa Blanca, a través del vocero Kush Desai, respondió que: "no está alineada con la agenda del presidente de Hacer América Saludable de Nuevo" y justificó su cese. La decisión fue inicialmente revelada por The Washington Post y luego confirmada por la propia administración Trump.

 

La salida de Monarez desató una ola de renuncias en los CDC. Según el sindicato AFGE Local 2883, que representa a más de 2,000 empleados, al menos cinco altos funcionarios dejaron sus cargos en protesta. Entre ellos se encuentran Demetre Daskalakis, director del Centro Nacional de Inmunización y Enfermedades Respiratorias, y la jefa médica de los CDC, Debra Houry.

 

En su carta de renuncia, Daskalakis escribió: "No puedo trabajar en un entorno que trata a los CDC como una herramienta para generar políticas y materiales que no reflejan la realidad científica y que buscan dañar, en lugar de mejorar, la salud pública". Añadió que el nuevo calendario de vacunación "amenaza la vida de los estadounidenses más jóvenes y de las embarazadas".

 

Kennedy Jr. ha impulsado un giro radical en la política sanitaria desde su confirmación en el Senado. Entre sus medidas figuran la destitución de todos los miembros del comité asesor de vacunas de los CDC y la incorporación de asesores cercanos a grupos antivacunas. También se restringió el acceso a vacunas contra Covid-19 en mujeres embarazadas y niños sanos, lo que generó rechazo en la comunidad médica.

 

La crisis ocurre en un contexto delicado: a principios de agosto, la sede de los CDC en Atlanta fue blanco de un ataque armado perpetrado por un hombre que culpaba a las vacunas de su enfermedad. Días después, cientos de empleados y exempleados firmaron una carta abierta denunciando que las decisiones del secretario Kennedy "ponen en riesgo la salud pública" y alertaron que "la salud pública en sí misma está bajo ataque".

 

La destitución de Susan profundiza la incertidumbre en la principal agencia de salud pública de Estados Unidos, encargada de coordinar la respuesta a epidemias y emergencias sanitarias. Su salida, sumada a las renuncias en cadena, refleja un quiebre sin precedentes en la institución y anticipa nuevas tensiones en torno al futuro de la política de vacunación en el país. (Notipress)

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