Buen Fin y aguinaldo adelantado, ¿oportunidad o trampa para el bolsillo?

Buen Fin y aguinaldo adelantado, ¿oportunidad o trampa para el bolsillo?

Foto: Enfoque, FreePik

Con el Buen Fin a la vuelta de la esquina, miles de mexicanos se preparan para "cazar" ofertas en electrónicos, ropa y electrodomésticos; sin embargo, la práctica de adelantar el aguinaldo por parte de algunas empresas ha generado diversas opiniones.

 

Hace unos días, la Confederación de Trabajadores de México (CTM) en Puebla, a través de su líder Leobardo Soto Martínez, levantó la voz calificando el adelanto de aguinaldo como medida como "catastrófica" para los trabajadores, citando la falta de educación financiera y experiencias pasadas de endeudamiento prolongado.

 

En entrevista, el cetemista fue tajante al señalar que en años anteriores el adelanto ha ocasionado compras impulsivas de productos no esenciales, dejando a los asalariados sin recursos para fin de año y deudas que tardan hasta cinco años en saldarse.

 

Esta postura contrasta con la de otros sectores, como el gobierno federal, que desde 2020 adelanta hasta el 50 % del aguinaldo a burócratas y pensionados del IMSS e ISSSTE para inyectar liquidez al acontecimiento comercial. 


 

La decisión de adelantar el aguinaldo no por ley es obligatoria, el artículo 87 de la Ley Federal del Trabajo sólo exige su pago antes del 20 de diciembre, equivalente al menos a 15 días de salario, pero se ha convertido en una herramienta para reactivar la economía.

 

Pero como sucede en este tipo de acciones, hay ventajas y desventajas. Entre los pros está que se presenta de manera inmediata una liquidez para compras esenciales y permite a los trabajadores saldar deudas pendientes o adquirir bienes duraderos con descuentos del Buen Fin, ahorrando hasta un 30 % en promedio. 

 

Contribuye a la derrama estimada en 13,000 millones de pesos para 2025, generando empleos temporales y fortaleciendo el comercio formal. Además, pagar en partes reduce la carga financiera para Pymes, que pueden recuperar inversión vía ventas del Buen Fin. 

 

En contraparte, hay un alto riesgo de sobreendeudamiento, ya que con ofertas agresivas muchos terminan en compras impulsivas, usando tarjetas de crédito con tasas de interés del 40 y hasta el 60 % anual, lo que genera una catástrofe en la “cuesta de enero”. 

 

De acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, sólo el 32 % de los mexicanos tiene educación financiera básica, lo que lleva a que el 50 % del aguinaldo lo gaste en regalos no esenciales, dejando vacíos los presupuestos decembrinos. 
 

Frente a esta encrucijada, expertos en finanzas recomiendan un enfoque disciplinado, si recibes el adelanto o esperas el pago completo, aquí van tips prácticos para maximizarlo.

 

Elabora un presupuesto realista, divide el aguinaldo en categorías, por ejemplo, el 40 % para deudas y ahorros, 30 % para regalos y fiestas, 20 % para emergencias y 10 % para caprichos. Usa apps como Mint o Excel para rastrear gastos.

 

Prioriza necesidades sobre deseos. En el Buen Fin, enfócate en artículos útiles en lugar de electrónicos de moda. Compara precios en sitios como Profeco para evitar falsas ofertas.
 

Evita el crédito fácil. Si usas tarjeta, paga el total en el corte para no generar intereses y recuerda, una compra de 10,000 pesos a 12 meses puede costar 15,000 con tasas altas.

 

Ahorra para la cuesta de enero, deposita al menos el 20 % en una cuenta de ahorro con rendimiento, esto puede contribuir a cubrir imprevistos como colegiaturas o reparaciones.

 

Es una realidad que adelantar el aguinaldo puede ser un aliado si se usa con cabeza, pero para la CTM y muchos analistas el riesgo de endeudamiento supera los beneficios en un país donde el 60 % de los hogares vive al día. 

 

Este Buen Fin, la recomendación es clara, comprar con inteligencia y no con euforia.

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