¿Peso fuerte o dólar débil?

¿Peso fuerte o dólar débil?

En las últimas semanas el peso mexicano ha tenido una fuerte revaloración frente al dólar americano. En algunas casas de cambio de la frontera norte o de sitios turísticos de la Riviera Maya el billete verde se compra hasta en 15 pesos, ¡el mismo valor que hace 10 años! Esto ha suscitado un debate: ¿el peso se ha fortalecido o el dólar se ha debilitado? Aquí lo explicamos.

 

En 1944 los países del mundo acordaron en Bretton Woods (Estados Unidos) una paridad fija entre el dólar americano y el oro con la finalidad de ordenar y dar seguridad a las transacciones internacionales en medio de la Segunda Guerra Mundial. Al ser el dólar la única moneda que garantizaba un valor fijo en oro, se volvió rápidamente la divisa más usada en el mundo para hacer comercio, pero también como medio de reserva de los países. Con ello, Estados Unidos aseguró su hegemonía como primera potencia mundial, pues le permitió imprimir una gran cantidad de billetes sin que el dólar se devaluara y así financió la carrera espacial y el desarrollo de infraestructura, pero también guerras e invasiones a países latinoamericanos.

 

En el año de 1971, tras una fuerte presión mundial por exigirle al gobierno de Estados Unidos mesura en la impresión de dólares con el fin de garantizar convertibilidades reales, el presidente Nixon anuló el valor fijo y a partir de 1973 el dólar estaría a libre flotación de mercado como el resto de las monedas, por lo que EUA dejaba de garantizar oro a quienes tuvieran dólares.

 

Recordemos que el tipo de cambio es el valor que tiene una moneda con respecto a otra o el número de unidades de una moneda que debemos cambiar para obtener una unidad de otra moneda. Actualmente la mayoría de los tipos de cambio en el mundo están en libre flotación y son determinados por el mercado, es decir por la oferta y la demanda.

 

Una moneda aumenta su valor (apreciación) cuando es altamente demandada y esto sucede por cuatro motivos principales: a) para hacer transacciones con el país, b) para ahorrar o invertir en el país, c) como medio de intercambio mundial o d) como refugio precautorio o especulativo. Por el contrario, una moneda pierde valor (depreciación) cuando baja la demanda, sea porque la gente saque dinero de un país para invertirlo en otro, cuando se importan mercancías de otros países, cuando se prefiere tener el dinero ahorrado en divisas por temor a una depreciación o desconfianza.

 

Además del dólar, en los últimos años se ha incrementado el uso de otras monedas como medio de pago internacional, como el euro, el yuan y el rublo, pero también, el peso mexicano, pues ha demostrado mayor estabilidad. La mayor demanda de pesos en el mundo lo está valorizando y por eso se ha apreciado frente al dólar. ¿Será que regresaremos a tener una moneda fuerte?

 

En el siglo XIX el peso mexicano y el dólar estadounidense eran monedas basadas en su valor metálico real, principalmente plata y, por tanto, la paridad de un peso era casi igual a un dólar, debido a que una moneda mexicana contenía el mismo gramaje en plata que una de Estados Unidos y se intercambiaban por igual. A principios de siglo XX, todavía durante el Porfiriato, con la modernización monetaria internacional, México sustituyó su dinero de plata y el peso mexicano se depreció 100%, es decir, se intercambiaba un dólar por 2 pesos. En el periodo de la Revolución (1910-1914) cada bando emitía su propio dinero por lo que la validez era efímera y la paridad con el dólar ficticia. Hasta 1925, cuando se creó el Banco de México, el peso volvió a tener un valor de cambio con otras monedas, en ese entones el dólar costaba 4.85 pesos y fue vigente esta paridad hasta 1948 cuando el dólar americano valía 8.65 pesos.

 

En 1954 se volvió a devaluar el peso mexicano a 12.50 y se mantuvo así hasta 1976, después se enfrentó a devaluaciones transexenales resultado de una hiperinflación de los gobiernos príistas de López Portillo y De la Madrid. Más tarde, los efectos neoliberales (1988-2018) hundieron el valor de nuestra moneda que de no ser por haber retirado 3 ceros a la moneda, hoy expresaríamos que un dólar vale más de 17 mil pesos.

 

En 2018, con la llegada de la 4T -que puso fin al neoliberalismo-, los agoreros del desastre pronosticaron una fuerte depreciación del peso, sin embargo, esto no sucedió; al contrario, por primera vez en la historia nuestra moneda se ha revalorizado frente al dólar. Los economistas vulgares y la prensa de oposición lo atribuyen a la debilidad del dólar y no a la fortaleza del peso. En realidad, habría que explicarles que ese debate es estéril, no importa si una moneda se debilita u otra se fortalece, lo importante es el resultado: que el peso mexicano vale más que el dólar.

 

Para comprobar el comportamiento del peso mexicano lo comparamos con otras monedas. En la gráfica siguiente mostramos los números índice de la paridad cambiaria entre el peso mexicano, el dólar americano, el euro, el dólar canadiense, el real brasileño y el peso argentino. Lo que observamos es que, tomando como referencia el valor de los tipos de cambio en 2018 (línea roja o base 100), el peso mexicano se ha revaluado con todas las monedas, con respecto al dólar, 12%; con el euro, 14%; con el dólar canadiense, 15%. Frente a las monedas latinoamericanas el peso mexicano se revaluó 45% con respecto al real brasileño y 99% con el peso argentino.

 

Elaboración propia con datos de Banxico (2026)

 

Desde que existen los sistemas de paridad monetaria modernos la moneda mexicana siempre perdió valor frente al dólar y aunque tuvo periodos de estabilidad estuvieron marcados porque el valor era fijado por el estado. Por primera vez tenemos una moneda fuerte desde el peso plata del siglo XIX; pero también el dólar se está debilitando, comparado con una canasta de monedas el dólar perdió 10% y sería el debilitamiento más profundo desde Bretton Woods. El dólar ha perdido presencia en el mercado y muchos países dejaron de usarlo pasando del 72 al 56% de las reservas mundiales de 2001 a 2025. La caída no se ha frenado, podría haber una mayor depreciación de hasta un 10% adicional, lo que se traduciría en la máxima pérdida del poder adquisitivo de los norteamericanos.

 

La pérdida de la hegemonía monetaria del dólar es una clara señal del desahucio del imperialismo norteamericano, en sus estertores de muerte lo vemos más violento y reaccionario, pero es urgente detenerlo antes de que siga haciendo daño. Sólo las acciones coordinadas de los pueblos a los que el imperialismo ha sometido, nuestro país incluido, podrán frenar los ataques.

 

 

*Profesor-Investigador Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo

Miembro del Sistema Nacional de Investigadores e Investigadoras

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