La relación entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha transitado en los últimos meses entre elogios diplomáticos y crecientes amenazas de intervención militar contra el narcotráfico.
Mientras el mandatario estadounidense ha descrito a la presidenta mexicana como una “mujer inteligente” o “buena persona”, también ha insistido en que los cárteles controlan gran parte del territorio mexicano, argumento que ha utilizado para justificar la posibilidad de acciones unilaterales de Washington.
???????????????? | La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, reacciona a mensaje de Donald Trump, donde la califica como una «líder maravillosa e inteligente».pic.twitter.com/lHiRMnvhz8
— News Day Mundo (@NewsDayMundo) January 29, 2026
Sheinbaum, por su parte, ha respondido con una estrategia de contención política y diplomática, minimizar las declaraciones de Trump, defender la soberanía nacional y reiterar que la cooperación bilateral en materia de seguridad debe darse sin subordinación ni presencia militar extranjera.
Esta dinámica ha escalado desde enero de 2026, particularmente después de la operación estadounidense que derivó en la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, lo que encendió alertas sobre la posibilidad de que Washington adopte tácticas similares contra organizaciones criminales en México.
El primer episodio de tensión ocurrió en enero de 2026, cuando Trump advirtió que Estados Unidos podría comenzar a “golpear tierra” contra los cárteles mexicanos, al afirmar que estas organizaciones dirigen el país. Durante una entrevista con Fox News, el mandatario ofreció apoyo militar directo para eliminarlos.
Trump habla por primera vez de atacar a cárteles “en tierra” y vuelve a mencionar que en México rigen las organizaciones criminales. https://t.co/bVIu9wtIXg
— Pascal (@beltrandelrio) January 9, 2026
La respuesta de Sheinbaum fue inmediata, en su conferencia matutina reiteró que México es un “país soberano” y que cualquier cooperación con Estados Unidos debe basarse en el respeto mutuo. Además, restó importancia a las declaraciones al señalar que se trataba de “la forma de hablar de Trump”, mientras instruía a la Cancillería a reforzar la coordinación bilateral en seguridad.
A mediados de ese mismo mes, ambos mandatarios sostuvieron llamadas telefónicas en las que Trump volvió a proponer operaciones conjuntas, incluyendo el uso de drones y fuerzas especiales estadounidenses en territorio mexicano. La presidenta rechazó nuevamente la posibilidad y subrayó que las operaciones contra el crimen organizado deben ser llevadas a cabo por las fuerzas mexicanas.
En ese mismo contexto, Trump insistió públicamente en redes sociales en que “algo va a tener que hacerse con México”, mientras Sheinbaum defendía la cooperación bilateral bajo la premisa de “construir puentes y no cerrar fronteras”.
"Algo habrá que hacer con México", responde el Presidente Donald Trump en Fox News, tras asegurar que los cárteles gobiernan México e insinuar que Claudia Sheinbaum es aliada del narco.
— Emilio Vallejo Rangel-Larios (@EmilioVallejoRL) January 3, 2026
Leyeron bien: "ALGO HABRÁ QUE HACER CON MÉXICO". Es cuestión de tiempo para que Estados… pic.twitter.com/uRcP2OamQO
La tensión aumentó cuando el gobierno estadounidense designó a varios cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras, una medida que abre la puerta legal a acciones militares fuera de su territorio.
Sheinbaum rechazó esa clasificación y sostuvo que se trata de delincuencia organizada, no de terrorismo; desde Palacio Nacional enfatizó que México continuará combatiendo a estas organizaciones mediante inteligencia, cooperación internacional y operaciones propias, destacando logros como la entrega a Estados Unidos de 92 traficantes buscados por la justicia.
En febrero, la muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera Cervantes, “el Mencho”, durante una operación mexicana apoyada con inteligencia estadounidense, marcó uno de los golpes más importantes al narcotráfico en años recientes.
Trump celebró el hecho, pero inmediatamente pidió intensificar la ofensiva contra los cárteles y el tráfico de drogas; en contraste, Sheinbaum presentó el resultado como evidencia de que la cooperación bilateral puede dar resultados sin intervención militar extranjera.
La retórica volvió a escalar durante la cumbre “Escudo de las Américas”, ahí, Trump acusó a México de ser el epicentro de la violencia de los cárteles y planteó incluso la posibilidad de utilizar misiles para combatirlos, al tiempo que promovió una coalición de 17 países para enfrentar al narcotráfico en la región.
⭕????????▶️????????????“El epicentro de la violencia de los cárteles es ????????#México”, dice Donald Trump
— ????La Real Noticia Online???? (@LaRealnoticia) March 7, 2026
▶️ Desde la cumbre Escudo de las Américas. pic.twitter.com/j90qoYYUoH
El mandatario estadounidense reiteró que los cárteles dirigen México y aseguró que la presidenta no gobierna; Sheinbaum respondió con cautela y afirmó que su gobierno analizaría las declaraciones, reiterando su postura: “cooperación sí; subordinación e intervención, no”.
Especialistas coinciden en que, aunque las declaraciones de Trump elevan la tensión, una intervención militar directa no parece inminente; sin embargo, la designación de los cárteles como organizaciones terroristas abre la puerta a acciones más limitadas, como ataques con drones, operaciones especiales o capturas selectivas.
Analistas advierten que una acción de este tipo podría detonar represalias violentas por parte de los cárteles, afectar la relación bilateral y generar tensiones económicas bajo el tratado comercial T-MEC.
Pero, mientras tanto, el gobierno mexicano apuesta por mantener la cooperación en inteligencia y seguridad para reducir la presión de Washington y evitar que la confrontación retórica escale hacia acciones concretas.