Autoridades del gabinete de seguridad del Gobierno de México fueron cuestionadas sobre el operativo en el que fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Desde Palacio Nacional, se interrogó al titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Ricardo Trevilla Trejo, sobre por qué el líder criminal no fue capturado con vida, dado que la orden operativa era su aprehensión. Ante esto, el funcionario explicó: "Porque fueron agredidos los elementos del ejército y respondieron de acuerdo a la ley al uso de la fuerza racional".
El general detalló que toda operación militar se rige por órdenes generales en las que se establece la obligación de apegarse a la Ley Nacional del Uso de la Fuerza. Según esta normativa, el uso de armamento está limitado a situaciones donde exista peligro para la vida del personal militar o de terceros. En el caso del operativo en Tapalpa, afirmó: "Se le culminó a entregarse, él hizo fuego […] el resto del personal, en defensa de su vida, tuvo que hacer uso de su armamento".
“Se le pidió que se entregara… abrió fuego”
— Lety Carbajal Arellano (@carelety) March 10, 2026
El secretario de la Defensa, Ricardo Trevilla Trejo @Defensamx1 reveló cómo fue el operativo del Ejército en Tapalpa donde murió Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho” líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
“Se intentó capturar,… pic.twitter.com/BtHjKcPXiP
El operativo liderado por el Ejército y la Guardia Nacional fue ejecutado por dos equipos especiales integrados por aproximadamente 13 o 14 elementos. Según el general, el enfrentamiento se produjo en una segunda fase del operativo, en una zona boscosa donde "El Mencho" se encontraba resguardado con dos escoltas. Las fuerzas de seguridad le habrían solicitado rendirse, pero el líder criminal respondió con disparos, resultando herido durante la confrontación.
Tras ser herido, personal médico militar brindó primeros auxilios a Oseguera Cervantes y a otros lesionados, incluidos elementos castrenses. Posteriormente fue trasladado en helicóptero, donde falleció a consecuencia de sus heridas. La Sedena indicó que el procedimiento fue documentado conforme al protocolo, y que toda la evidencia fue entregada a la Fiscalía General de la República (FGR): "La Fiscalía hizo toda la necropsia de ley, ellos hacen todos los peritajes […] todo se entregó a la Fiscalía General de la República".
El general recordó también que hubo personal militar fallecido en dos fases del enfrentamiento. "Debemos recordar que lamentablemente fallecieron dos oficiales y un elemento de tropa, fueron dos fases, una en las cabañas, fallece un oficial y uno de tropa, y después ya en el bosque [...] fallece un oficial", comentó.
La periodista que realizó el cuestionamiento insistió en que, dada la relevancia internacional del personaje —a quien se le atribuían operaciones en más de 40 países—, existía interés público en esclarecer si hubo o no una oportunidad real de captura. La respuesta oficial fue contundente: "Se intentó, pero si está muriendo nuestra gente, ellos tienen todo el derecho de utilizar las armas para defenderse".
????️ ¿Por qué abatieron al #Mencho?
— MonitoresMultimedia (@MonitoresMultim) March 10, 2026
“Se intentó capturar con vida, pero si nuestra gente está muriendo, tienen todo el derecho a usar las armas para defenderse” : Ricardo Trevilla, Secretario de la @Defensamx1 pic.twitter.com/RW3lbtsEAj
Tras el operativo se registraron múltiples reacciones violentas del CJNG, incluyendo bloqueos carreteros en 20 estados y ataques a infraestructura civil. La FGR confirmó posteriormente la identidad del cuerpo mediante pruebas de ADN.
La Sedena concluyó que, por la peligrosidad del líder criminal, su captura con vida era "poco probable", señalando que portaba armamento y escoltas armadas al momento del enfrentamiento.
Esta pregunta no es casual, ya que luego de la muerte de El Mencho, se especuló que al Gobierno mexicano le "convenía" más un Mencho muerto que vivo. Esta teoría sugiere que, de haber sido capturado y extraditado a Estados Unidos, donde se ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares por información de su paradero, el capo podría haber revelado información comprometedora sobre redes de corrupción y protección política que permitieron al CJNG operar e expandirse durante más de una década. Aun así, no hay pruebas contundentes que demuestren la veracidad de esta versión.