Uganda ya no tiene casos de ébola, tras recuperarse la última paciente que se encontraba bajo observación médica, informó este jueves el Ministerio de Salud de este país africano.
"El país registró solo dos casos confirmados, ambos en ciudadanos de la República Democrática del Congo (RDC). El primer paciente falleció, mientras que la segunda se encuentra bajo observación médica (…) El miércoles se le realizó una segunda prueba, que también dio negativo", reza el comunicado.
El domingo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) catalogó el brote de ébola en la RDC y Uganda como "emergencia de salud pública de importancia internacional", si bien aclaró que "no cumple los criterios de emergencia pandémica".
La víspera, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, comunicó que el número de muertes sospechosas por ébola aumentó a 139 y las sospechas de contagio superaron las 600.
El pasado 15 de mayo, las autoridades ugandesas anunciaron el estado de alerta por el brote de la enfermedad.
El ébola, detectado por primera vez en la RDC en 1976, es una enfermedad infecciosa grave transmitida a los humanos por animales salvajes y que se propaga entre personas mediante el contacto con sangre, fluidos corporales u otras secreciones de personas infectadas. En los brotes recientes, la tasa de letalidad osciló entre el 55% y el 60%.
África Occidental sufrió una epidemia de ébola en 2015 que afectó principalmente a Guinea, Sierra Leona y Liberia. Según la OMS, durante ese brote unas 28.600 personas se contagiaron y más de 11.300 murieron.