México confirmó que la empresa automotriz japones Toyota transferirá parte de la producción del vehículo Tacoma de su planta en Tijuana, Baja California (noroeste), hacia EEUU, como parte de un proceso de reestructuración de sus operaciones globales, informó este martes la secretaría de Economía.
"El traslado de la producción no ocurrirá de manera inmediata, sino que se iniciará un proceso gradual que concluirá en 2030. De igual manera Toyota continúa en análisis del futuro que tendrá la planta a partir de 2030", dice un comunicado de la cartera que encabeza su titular, Marcelo Ebrard.
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— Economía México (@SE_mx) July 7, 2026
Mantendrá Toyota producción y empleos en México
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"Toyota anunció que mantendrá su planta en Guanajuato que emplea a 2,800 personas de manera directa y que genera otros miles de empleos de manera indirecta en la región", dice el anuncio oficial.
La oficina de Ebrard, quien es el principal negociador comercial de México en la revisión del tratado de libre comercio de Norteamérica (T-MEC), adelantó que en los próximos días se dará a conocer el nuevo anuncio de inversión de la automotriz japonesa.
"La secretaría de Economía ha recibido confirmación —luego de gestiones de la presidenta Claudia Sheinbaum— de una nueva inversión por parte de otra empresa automotriz por más de 500 millones de dólares, la cual será anunciada en los próximos días", puntualiza el comunicado.
Toyota Motor de Norteamérica adelantó la víspera que, como parte de los compromisos de inversión con el presidente Donald Trump y el impacto arancelario del comercio de vehículos, trasladará a EEUU la producción de vehículos tipo "pick up" Tacoma que realiza la japonesa en una de las fábricas en México.
La automotriz japonesa anticipó además que invertirá 3.600 millones de dólares en su planta de San Antonio, Texas, sureste de EEUU, para ampliar la manufactura de automóviles en ese país, que incluye la construcción de una segunda línea de montaje de vehículos.
La política comercial proteccionista del presidente Trump hacia la industria automotriz establecida en México, aplica un arancel del 25 por ciento a vehículos y autopartes importados que no cumplan estrictamente con las reglas de origen.
Para evitar este impuesto en el marco de las reglas del T-MEC, Washington exige que los automóviles tengan un 82 por ciento de contenido regional norteamericano, y que el 50 por ciento de ese valor total sea producido directamente en las plantas estadounidenses.