Lo que comenzó como una tendencia de videos de cocina, vestidos vintage y vida en el campo en TikTok e Instagram, se ha convertido en un debate político y social que trasciende las redes.
El movimiento “Trad Wife” (esposa tradicional) ha ganado fuerza en Estados Unidos y empieza a llamar la atención en México, donde especialistas advierten que más allá de una estética representa una visión conservadora sobre el papel de la mujer en la sociedad.
La polémica creció en las últimas semanas luego de que, durante un encuentro de grupos conservadores en Estados Unidos, algunas activistas impulsaran la idea del llamado "voto por familia", una propuesta que plantea que el esposo sea quien represente políticamente a todo el hogar.
¿Qué es una "Trad Wife"?
El término proviene de la expresión inglesa traditional wife, esposa tradicional, y describe a mujeres que promueven un estilo de vida centrado en el hogar, la crianza de los hijos y el apoyo al esposo como principal proveedor económico.
El fenómeno se popularizó durante la pandemia mediante creadoras de contenido que muestran una vida aparentemente ideal: cocinar todos los alimentos desde cero, elaborar productos caseros, cuidar grandes familias y mantener una imagen inspirada en las décadas de 1950 y 1960.
Influencers como Hannah Neeleman, conocida por su proyecto Ballerina Farm, así como Nara Smith y Estee Williams, han contribuido a convertir este estilo de vida en un fenómeno con millones de seguidores.
Algunos consideran que el fenómeno va más allá de los videos virales: en sus versiones más conservadoras, el movimiento sostiene que el hombre debe ser el "jefe del hogar" y que la mujer alcanza una mayor realización dedicándose exclusivamente a la familia.
Sin embargo, investigadores también advierten que existen sectores del movimiento relacionados con discursos antifeministas, nacionalismo cristiano e incluso grupos de extrema derecha, aunque no todas las personas que siguen el estilo de vida comparten esas posturas.
¿Está llegando a México?
Aunque el movimiento todavía es minoritario, su presencia comienza a notarse en redes sociales mexicanas mediante creadoras de contenido que promueven una vida centrada en el hogar y la maternidad, pero su crecimiento responde más a una tendencia cultural que a un cambio social profundo.
Además, la realidad económica mexicana hace muy difícil que una familia dependa únicamente del ingreso del hombre, ya que en millones de hogares trabajan ambos integrantes para cubrir los gastos.
Sin embargo, el movimiento ha abierto un intenso debate sobre los avances de las mujeres durante el último siglo.
Quienes lo critican sostienen que idealiza una dependencia económica que puede aumentar la vulnerabilidad frente a situaciones de violencia familiar o limitar la autonomía personal. También consideran preocupante que algunas corrientes del movimiento cuestionen derechos conquistados como la participación política, la igualdad laboral o la independencia económica.
Por otro lado, sus defensoras responden que elegir dedicarse al hogar también constituye una forma de libertad y que el feminismo debe respetar esa decisión siempre que sea voluntaria y no impuesta.
Sin lugar a dudas, el fenómeno "Trad Wife" refleja una discusión mucho más amplia sobre el papel de las mujeres, la familia, el trabajo y la política en las sociedades actuales; mientras algunos lo presentan como una reacción al agotamiento del ritmo de vida moderno, otros advierten que puede normalizar discursos que cuestionan derechos conquistados durante décadas.