El expresidente boliviano, Evo Morales (2006-2019), negó este jueves las acusaciones de terrorismo y alzamiento armado, entre otros cargos en su contra, durante las movilizaciones de mayo y denunció presión externa.
"Quiero hacer una aclaración importante sobre el nuevo mandamiento de aprehensión, desde hace días sabía que había fuerte presión a la justicia boliviana. Si tienen argumentos legales, tienen derecho a procesarme, si es una acción política, es otra cosa", expresó Morales en entrevista con radio Kausachun Coca.
La Fiscalía General confirmó en la noche del miércoles una segunda orden de aprehensión contra Morales, por los presuntos delitos cometidos durante los bloqueos de rutas entre mayo y junio.
???? La Fiscalía de Bolivia emitió una orden de aprehensión contra el expresidente Evo Morales por su presunta participación en los bloqueos carreteros que afectaron al país durante semanas. Morales rechazó la medida y aseguró que se trata de una persecución política. ¿Crees que es… pic.twitter.com/jg2qFVZ0pf
— Imagen Poblana (@ImagenPoblana) July 30, 2026
"¿Cuáles son las acusaciones?, alzamiento armado contra la seguridad y soberanía del Estado, terrorismo, atentado contra los medios de transporte, atentado contra los servicios públicos, asociación delictiva e instigación pública a delinquir. Si analizamos estos cinco cargos, no soy culpable de ninguno", aseguró.
El exmandatario también es investigado por trata de menores, presuntamente, por mantener una relación amorosa con una menor de edad en 2016, cuando aún era autoridad, y la víctima quedó embarazada.
El también líder campesino desafió al Gobierno a mostrar al menos una prueba de las acusaciones en su contra.
"Obedece a una presión externa", puntualizó.
Actualmente, Morales se encuentra resguardado por campesinos cultivadores de la hoja de coca en la región del Chapare, en el departamento de Cochabamba (centro), para evitar su captura por la Policía.