"México no tiene nada que necesitemos, solo tamales picantes y tomates": Trump

"México no tiene nada que necesitemos, solo tamales picantes y tomates": Trump

Foto: Xinhua

Donald Trump endureció su discurso comercial hacia México al asegurar que el país tiene poco que ofrecer a Estados Unidos, aunque descartó interrumpir la relación económica mientras ambos gobiernos mantienen abiertas sus negociaciones sobre aranceles y comercio.

 

"Es decir (tienen) tamales picantes, tomates, un par de cosas… pero, básicamente, no tienen nada que nosotros necesitemos", declaró.

 

 

Pese al tono de sus comentarios, Trump vinculó la continuidad comercial con su relación con la presidenta Claudia Sheinbaum. Aseguró que no desea romper los vínculos porque se lleva bien con ella, además de señalar que su gobierno la respeta.

 

"Nos llevamos muy bien con la presidenta. Nos cae bien la presidenta, la respetamos mucho", aseguró.

 

El empleo complica la baja de tasas que exige Trump

 

El origen de la ofensiva se remonta al informe mensual de empleo publicado la mañana del 4 de septiembre. La economía estadounidense añadió 162,000 puestos de trabajo en agosto, una cifra superior a la esperada que reforzó entre los mercados la posibilidad de que la Fed mantenga las tasas entre 3.5% y 3.75% o adopte una postura más restrictiva para contener la inflación.

 

Ese escenario contraría la exigencia de Trump de reducirlas. Tras conocerse el reporte, el presidente llevó su presión sobre la política monetaria hacia el comercio exterior y publicó en Truth Social: "¡BAJEN LAS TASAS O DEJARÉ DE COMERCIAR CON LOS PAÍSES CON LOS QUE TENEMOS DÉFICIT!".

 

 

México fue uno de los ejemplos utilizados para explicar esa amenaza. Trump afirmó que Estados Unidos pierde 195,000 millones de dólares al año con su país vecino y sostuvo que podría prescindir de buena parte del intercambio.

 

Otros países que tienen un superávit frente a Estados Unidos son China, de 15.200 millones de dólares, y la Unión Europea, de 8.900 millones de dólares.

 

¿Puede Trump simplemente cortar el comercio?

 

El mandatario plantea que economías con superávit frente a Estados Unidos, a las cuales llamó "élites financieras", tienen esa ventaja porque Washington les permite acceder a su mercado. Bajo esa lógica, ha presentado la suspensión completa del comercio como una herramienta incluso más rápida que los aranceles y aseguró que cuenta con facultades presidenciales para decidir con qué países mantiene relaciones comerciales.

 

Trump sostuvo que un fallo previo de la Corte Suprema le reconoce facultades para decidir con quién comercia Estados Unidos.

 

"La Corte Suprema de EE.UU., en su ridícula y muy costosa decisión sobre aranceles, reconoció enfáticamente que el Presidente tiene derecho absoluto a hacer! ¡ES MEJOR QUE LOS ARANCELES!", publicó en Truth Social.

 

En febrero de 2026, el máximo tribunal anuló el programa global de aranceles unilaterales de Trump. Desde entonces, el mandatario ha sostenido la retórica de que, si la Corte le frena los aranceles argumentando falta de competencia tributaria, él conserva la autoridad para decretar cierres comerciales o embargos directos ("por trazo de pluma") bajo otras leyes de seguridad nacional.

 

Sin embargo, la Corte Suprema no lo autoriza a cortar relaciones comerciales ni le ha otorgado un "derecho absoluto" para hacerlo. De hecho, la realidad legal es exactamente la contraria.

 

De acuerdo con el Artículo I de la Constitución de los Estados Unidos, la facultad exclusiva de regular el comercio con naciones extranjeras y fijar impuestos o aranceles le pertenece al Congreso, no al Poder Ejecutivo. La Corte Suprema enfatizó que el presidente no puede usar argumentos de "seguridad nacional" o "emergencia económica" de manera indefinida para saltarse al Poder Legislativo.

 

México y EU mantienen abierta la negociación comercial

 

Ambos gobiernos mantienen activa la preparación de una cuarta ronda comercial prevista para septiembre, aunque la fecha de las mesas formales en Washington todavía está por confirmarse. El gobierno mexicano busca disminuir el impacto de estas tarifas y conservar las ventajas comerciales para los productos que cumplen con las reglas de origen del T-MEC.

 

Las conversaciones incluyen asuntos como los aranceles al acero, aluminio y sector automotriz. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha mantenido contactos con funcionarios estadounidenses antes de esa ronda, tales como el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick. Por su parte, Sheinbaum aseguró el 4 de septiembre que las negociaciones comerciales y arancelarias avanzan por buen camino.

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