El dolor de espalda puede aparecer por actividades cotidianas, hábitos posturales o alteraciones de la columna vertebral. Levantar objetos pesados de manera incorrecta, permanecer varias horas sentado con poco soporte o padecer una hernia discal están entre las causas frecuentes señaladas por el Hospital Houston Methodist, institución que también advierte que, en muchos casos leves, mantenerse activo puede ser más conveniente que permanecer varios días en cama.
La espalda está formada por más de 33 vértebras, discos intervertebrales, músculos y ligamentos que trabajan de manera conjunta. Debido a esta estructura, distintas lesiones, movimientos repetitivos o cambios asociados con la edad pueden generar molestias.
Una de las causas más comunes son las distensiones musculares o de ligamentos. Estas pueden producirse al levantar objetos repetidamente, cargar peso con una técnica incorrecta o realizar movimientos incómodos durante actividades físicas.
La mala postura también puede provocar molestias, especialmente entre quienes permanecen varias horas frente a un escritorio. Sentarse encorvado o utilizar una silla con poco soporte puede aumentar la carga sobre determinadas zonas de la espalda.
Hernias, escoliosis y desgaste también pueden causar dolor
Otra causa frecuente es la hernia discal. Los discos ubicados entre las vértebras funcionan como amortiguadores; cuando el material blando de su interior se desplaza o rompe, puede comprimir un nervio y generar dolor.
La escoliosis también puede provocar molestias en adultos cuando una curvatura existente de la columna empeora con la edad o aparece una nueva deformación.
A estas condiciones se suman la osteoartritis, asociada con el desgaste del cartílago de las articulaciones, y la osteoporosis, que debilita los huesos y aumenta el riesgo de fracturas por compresión.
Houston Methodist señala que la mayoría de los dolores de espalda desaparecen en una o dos semanas. Sin embargo, cuando la molestia se mantiene durante más de tres meses o se extiende hacia una pierna, puede ser necesario buscar evaluación médica.
Movimiento puede ser parte de la recuperación
En casos leves, principalmente cuando el dolor está relacionado con distensiones o espasmos, las medidas iniciales pueden incluir compresas frías y calientes, descanso moderado y medicamentos antiinflamatorios.
"El dolor de espalda es increíblemente común, especialmente a medida que envejecemos. Afortunadamente, podemos tratar la mayoría de los casos de dolor de espalda sin cirugía", señaló Jeffrey Wood, cirujano ortopédico de columna en Houston Methodist.
El especialista también recomienda evitar permanecer inmóvil durante periodos prolongados cuando no existe una indicación médica específica.
"Aunque sientas la tentación de pasar unos días recuperándote en cama, en realidad el movimiento es mejor para el dolor", explicó Wood. "Intenta mantener tus actividades habituales".
El grado de actividad dependerá de la intensidad del dolor y de la causa. Cuando las molestias son incapacitantes, un especialista puede determinar el origen y establecer un tratamiento que incluya medicamentos, fisioterapia o inyecciones para aliviar el dolor. En los casos más graves, puede ser necesaria una intervención quirúrgica.
El dolor de espalda puede tener causas muy diferentes, desde un esfuerzo físico puntual hasta enfermedades que afectan huesos, articulaciones o discos intervertebrales. La duración, intensidad y presencia de síntomas adicionales son elementos que ayudan a determinar cuándo una molestia puede manejarse con medidas básicas y cuándo requiere valoración médica.