Roma.- Nuestro planeta se va deforestando a un ritmo de casi 11 millones de hectáreas anuales, advierte la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en un informe publicado este martes.
"Se estima que en la década hasta 2025 se deforestaron 10,9 millones de hectáreas anuales de los bosques mundiales", dice este documento, titulado "Bosques para la alimentación. Nutriendo a las personas, sosteniendo el planeta".
Del lado positivo, la deforestación neta se redujo de unos 10,7 millones de hectáreas anuales en 1990-2000 a unos 4,12 millones de hectáreas en 2015-2025.
Entre los factores que impulsan la deforestación, la FAO señala "la pobreza, la débil gobernanza, la capacidad limitada y la falta de tenencia forestal segura para las comunidades locales".
???? Los hongos son vitales para un suelo sano. ????
— Programa ONU Medio Ambiente (@unep_espanol) September 14, 2026
Sin embargo, la deforestación, la degradación de la tierra, la agricultura industrial y la contaminación dañan nuestros suelos a un ritmo alarmante ⚠️, afectando a cada persona.
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"La pérdida de biodiversidad debido a la deforestación y la degradación forestal puede conducir a una reducción de la productividad agrícola y a una menor disponibilidad de alimentos nutritivos", alerta la FAO.
Esta agencia de la ONU insta a "reducir la deforestación y mejorar la resiliencia de los ecosistemas mediante la adopción de prácticas agrícolas que apoyen la biodiversidad, como la agrosilvicultura y la gestión integrada de plagas".
Más de 50.000 especies silvestres, según el informe, se utilizan con fines alimentarios y medicinales, incluidas al menos 10.000 especies utilizadas directamente como alimento.
Los bosques proporcionan plantas medicinales, de las que más de mil millones de personas, ante todo en las comunidades rurales, dependen para la atención sanitaria.
Además, los bosques son fuente de leña para para unos 1.800 millones de personas.
Las cuencas hidrográficas forestadas, según la FAO, suministran agua dulce a más del 85 por ciento de las principales ciudades y sustentan la agricultura, la ganadería y la pesca a través de la regulación hídrica, la protección del suelo, el ciclo de nutrientes, la polinización, el control de plagas y la conservación de la biodiversidad.