Aumentan accidentes de motociclistas por falta de educación vial, ¿y Tránsito Municipal?

Aumentan accidentes de motociclistas por falta de educación vial, ¿y Tránsito Municipal?

Foto: Enfoque

Los accidentes en los que están involucrados motociclistas van en aumento en Puebla, con consecuencias cada vez más graves y víctimas mortales en calles, bulevares y carreteras. 

 

La imprudencia al conducir, la falta de educación vial y la ausencia de una aplicación efectiva del reglamento de tránsito han convertido la circulación de motocicletas en un problema de seguridad vial que exige atención inmediata de las autoridades.

 

Uno de los sectores más expuestos es el de los repartidores de aplicaciones, quienes diariamente recorren la ciudad para cumplir con sus entregas; pero circulan en sentido contrario, ignoran los semáforos, invaden carriles, rebasan sin precaución y conducen sin las medidas de protección adecuadas, todo lo cual pone en riesgo a motociclistas, automovilistas y peatones.

 

Las cifras reflejan la magnitud del problema; de acuerdo con datos de la Subsecretaría de Movilidad, en la capital poblana se registraron 422 accidentes de motocicleta durante 2025, frente a los 316 reportados en 2024; además, el año pasado murieron 35 motociclistas, mientras que entre enero y abril de 2026 ya se contabilizaban nueve fallecimientos de personas que viajaban en estos vehículos.

 

Los hechos ocurridos durante octubre confirman que la situación continúa sin resolverse; el domingo 18 de octubre, un motociclista murió tras chocar contra una unidad de la ruta 25 sobre la avenida Guadalupe Hidalgo, antes de llegar a la 11 Sur. 

 

De acuerdo con reportes, el conductor de la motocicleta circulaba en sentido contrario y el percance dejó también dos personas lesionadas.

 

Este lunes 19 de octubre, una motociclista resultó lesionada en un choque entre una motocicleta y una camioneta en el cruce de la 31 Oriente y la 8 Sur, en la ciudad de Puebla.
 

Pero la responsabilidad vial tampoco recae exclusivamente en quienes conducen motocicletas; el miércoles 14 de octubre, dos motociclistas fueron atropellados por una patrulla de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Puebla en el cruce de la 21 Poniente y la 13 Sur.

 

 

Según que la unidad se dirigía a un servicio de emergencia, a exceso de velocidad, con las torretas encendidas y sin respetar la luz roja del semáforo. Los lesionados recibieron atención médica y la patrulla fue retirada del lugar mediante una grúa.

 

El lunes 12 de octubre, José Luis, de 17 años, murió en el bulevar Municipio Libre, conocido como Las Torres, frente al Centro de Verificación Vehicular, en la colonia Universidades, luego de verse involucrado en un accidente con un camión recolector de basura. 

 

Los reportes sobre el hecho señalaron versiones distintas sobre la mecánica del percance, incluida una posible circulación en sentido contrario de la motocicleta y la posterior huida del operador del camión.

 

A estos hechos se sumó otro accidente en la carretera México-Puebla, a la altura de San Antonio Abad, donde un motociclista embistió a un vendedor de tamales que circulaba en un triciclo por el acotamiento, de acuerdo con reportes periodísticos.

 

La acumulación de estos casos vuelve a poner en el centro de la discusión el papel de Tránsito Municipal, corporación a la que ciudadanos exigen una actuación más firme para sancionar las infracciones y prevenir accidentes. 

 

La percepción de que motociclistas y automovilistas incumplen las normas sin enfrentar consecuencias alimenta la inconformidad ante un problema que cobra vidas y deja personas lesionadas.

 

La educación vial es indispensable, pero no basta con exhortos o campañas de concientización, se requieren operativos permanentes, vigilancia en los cruces conflictivos, aplicación de multas, revisión de licencias y placas, así como el uso obligatorio de cascos certificados. 

 

También es necesario sancionar a quienes circulen en sentido contrario, se pasen los semáforos o conduzcan bajo los efectos del alcohol; las medidas deben aplicarse sin distinciones, así como se debe exigir responsabilidad a los motociclistas y repartidores, también deben responder los automovilistas, operadores del transporte público y servidores públicos que incumplan las normas de circulación.

 

Mientras no haya una estrategia efectiva de prevención y vigilancia, las calles de Puebla seguirán expuestas a conductas que pueden terminar en tragedia.

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