Ante los cambios anunciados para la Modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), las personas que dejaron un empleo formal y buscan asegurar su retiro deben evaluar nuevas alternativas para mantener sus derechos pensionarios y fortalecer sus ahorros.
Aunque este esquema continúa vigente, las restricciones señaladas para las nuevas incorporaciones podrían modificar los planes de quienes buscaban incrementar el monto de su pensión mediante aportaciones voluntarias.
Una de las principales alternativas es la Modalidad 10, correspondiente a la incorporación voluntaria de personas trabajadoras independientes; este esquema está dirigido a profesionistas, comerciantes, emprendedores y trabajadores por cuenta propia, quienes pueden hacer aportaciones al IMSS para acceder a distintos seguros, acumular semanas cotizadas y continuar construyendo su historial pensionario.
El monto de las cuotas depende del ingreso registrado y de las reglas aplicables.
Otra opción son las aportaciones voluntarias a las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores), una herramienta que permite incrementar el saldo de la cuenta individual sin necesidad de mantener una relación laboral formal.
Los trabajadores pueden destinar recursos de acuerdo con su capacidad económica y obtener rendimientos a largo plazo, por lo que resulta importante comparar las comisiones y el desempeño de las administradoras.
Los Planes Personales de Retiro (PPR) también representan una alternativa para quienes buscan complementar sus ingresos durante la vejez, estos instrumentos permiten establecer un ahorro de largo plazo y, dependiendo de sus características y del cumplimiento de los requisitos fiscales, acceder a beneficios tributarios.
Para los trabajadores independientes, pueden convertirse en una opción para diversificar sus recursos y reducir la dependencia de una sola fuente de ingresos al llegar al retiro.
Sin embargo, las posibilidades de obtener una pensión dependen de factores como la edad, las semanas cotizadas, el régimen bajo el que comenzó la cotización y el salario registrado ante el IMSS.
Para quienes pertenecen al régimen de la Ley de 1973, la Modalidad 40 puede seguir siendo una alternativa, siempre que cumplan los requisitos correspondientes; en el caso de las personas sujetas a la Ley de 1997, el saldo acumulado en su cuenta individual adquiere especial relevancia para determinar los recursos disponibles durante la jubilación.
Ante este panorama, especialistas recomiendan revisar el historial de cotizaciones, verificar las semanas reconocidas por el IMSS y elaborar una estrategia de ahorro acorde con los ingresos y las necesidades de cada persona.
También es importante evaluar cuidadosamente los costos de cada modalidad antes de llevar a cabo pagos o contratar productos financieros, así como evitar decisiones basadas en promesas de pensiones elevadas sin una revisión individualizada.
Construir una pensión digna sigue siendo posible, pero requiere planeación y constancia; la incorporación al IMSS como trabajador independiente, el ahorro voluntario en la Afore y los planes personales de retiro pueden funcionar de manera complementaria, siempre que sean adecuados para cada caso.
Antes de elegir una alternativa, es fundamental confirmar las disposiciones vigentes con el IMSS, la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) y las autoridades fiscales, pues las condiciones de acceso, los costos y los beneficios varían según la situación laboral y pensionaria de cada trabajador.