Mientras Armenta da banderazos, Chedraui está atorado en sus “cuentas”

Mientras Armenta da banderazos, Chedraui está atorado en sus “cuentas”

Foto: Enfoque

Texmelucan y Huejotzingo ya tienen sus propios módulos de pavimentación, el Gobierno del Estado firmó los convenios, entregó la maquinaria (pavimentadoras, rodillos, excavadoras, camiones de volteo) y arrancará la modernización del bulevar que conecta con el Aeropuerto Internacional Hermanos Serdán.

 

La Secretaría de Infraestructura, mientras tanto, inició la pavimentación del Viaducto Elevado Ignacio Zaragoza, 1.3 kilómetros que llevaban 14 años abandonados; fresado, reparación de juntas, carpeta asfáltica y señalamiento. Obras concretas, con fechas, con cierres programados y con maquinaria estatal en movimiento.

 

En la capital, el panorama es otro; el gobernador Alejandro Armenta lo dijo con claridad: el arreglo de las calles es responsabilidad municipal, su administración ya invirtió fuerte, puso ocho trenes de maquinaria y ahora exige que el Ayuntamiento aporte el 50 % si quiere conservar cuatro de ellos; de no firmarse el convenio, la maquinaria se reasignará a otras regiones. 

 

No fue un ultimátum, fue un vitriólico aviso: los trenes ya se están moviendo hacia Huejotzingo-Texmelucan, Chiautla, Chignahuapan y otras zonas.

 

José Chedraui, dos días después de que Armenta planteara el esquema, sigue terco en el mismo punto: con su escaso intelecto y peor tino político “sigue pensando” lo que el gobernador dijo, que el municipio tiene que poner la mitad. Aceptó el principio, sí. Dijo que revisaría las finanzas, que el presupuesto de este año ya está comprometido (no se ría), que verá cuánto puede aportar, que el convenio se firmará “esta semana”.

 

Semanas después del anuncio inicial, el discurso sigue siendo el de la “revisión”, la complicación de fin de año y la disposición condicionada, como si este inepto munícipe estuviera en posición de poner condiciones. 

 

Mientras otros alcaldes reciben la maquinaria, firman y arrancan obras, en Puebla capital el tema sigue en “estamos revisando costos”. Escaso intelecto el de Chedraui, finge que hace cuentas.

 

La pregunta es directa y no necesita adornos: ¿así es como este gobernante municipal piensa reelegirse? 

 

Con una administración que ha dependido de la maquinaria y los recursos estatales para mostrar avances en bacheo y pavimentación, que ahora enfrenta el requerimiento de poner la mitad y responde con dilaciones y argumentos de “finanzas distintas”, ¿qué promesas presenta ahora a los capitalinos? 

 

Las calles deterioradas no esperan la revisión de números. Los vecinos que ven pasar los trenes hacia Texmelucan y Huejotzingo tampoco.

 

Armenta da banderazos, entrega equipos y pavimenta accesos que llevaban más de una década sin mantenimiento. Chedraui se hace pen… sante y dice con necedad: “estamos viendo”. 

 

La diferencia no es de estilo: es de compromisos y resultados. Y en política, cuando se habla de reelección, los resultados pesan más que las declaraciones de un obnubilado municipal.

 

El Ayuntamiento de la capital no puede seguir viviendo de la generosidad estatal y, al mismo tiempo, presentarse como un “gobierno eficiente” (¡no se ría!). O se asume la responsabilidad municipal de las calles, o se acepta que la estupidez se ha convertido en el sello de esta administración municipal. 

 

Chedraui eligió la segunda opción. Y con eso pretende, el muy cínico, construir una candidatura a la reelección.

 

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