Los conspiradores descubiertos por un tuit

La Real Academia de la Lengua Española define “conspiración” como el acto de “unirse contra su superior“ o “unirse contra un particular para hacerle daño”.

 

Fernando Manzanilla es un conspirador porque desde hace meses ha buscado unir a perfiles contra quien fuera su superior: el gobernador Miguel Barbosa.

 

Genoveva Huerta es una conspiradora porque ha buscado a otros panistas para unirse contra un particular de nombre Eduardo Rivera.

 

En el uso literario, la conspiración siempre va de la mano de lo oculto, la operación secreta.

 

Más el tuit que redactó uno de los operadores de comunicación de Fernando Manzanilla confirmó dicha conspiración.

 

En este espacio informamos el miércoles de un trascendido: que la cercanía entre Fernando Manzanilla y Silvia Argüello es la causa por la que Genoveva Huerta busca imponerla en una diputación o regiduría vía Acción Nacional.

 

Esta información causó furor en el búnker del diputado federal del Partido Encuentro Social debido a su precisión.

 

Más fue un tuit el que demostró que el trascendido es una certeza.

 

Por la mañana, Jesús Ramos soltó un disparate: que Imagen Poblana le pertenecía al diputado Marcelo García y a Ignacio Alvízar, hoy alejado de la escena pública por las investigaciones que enfrenta por la entrega ilícita de Revoes.

 

 

Ramos sabe perfectamente que Imagen Poblana siempre ha sido propiedad de Angélica Rosales, porque incluso hubo, hace años, un acuerdo para intercambiar información en el programa de radio que él tenía en ABC.

 

En el programa se criticaba, por cierto, al gobierno de Mario Marín. Los protagonistas de los reportajes y artículos eran siempre Valentín Meneses y Javier López Zavala.

 

Ramos acordó con Angélica Rosales en aquel entonces el intercambio informativo. Así que, obviamente, él sabe que Imagen Poblana siempre ha pertenecido a la empresaria.

 

Más aún, si alguien conocía a Alvízar Linares era el mismo Ramos, pues le vendió “encuestas” al exsecretario de Educación.

 

Así que deliberadamente miente en su tuit. O dicho de otra forma, le obligaron a escribir una falsedad porque la columna causó una profunda molestia en Manzanilla, su jefe actual.

 

Uno de los grandes aportes de la ciencia es que descubrimos la verdad de las cosas a través de sus efectos. No podemos “tocar” la electricidad, pero percibimos sus efectos todo el tiempo y sabemos que existe.

 

Así ocurre con el caso del tuit de Ramos.

 

El mensaje en la red del pájaro azul es un efecto que demuestra que la cercanía entre Manzanilla y Argüello no solo es real, sino que golpea el acuerdo conspiratorio entre el diputado del PES y la dirigente del PAN.

 

Genoveva Huerta publicó, a causa de esta revelación, el siguiente tuit:

 

 

De inicio, sobra decir que este planteamiento es un falso dilema, es decir, un recurso ilógico -desde la perspectiva aristotélica- ya que nunca se ha señalado que Huerta, por ser mujer, reciba órdenes de Fernando.

 

Ella acata órdenes del legislador federal porque ambos forman parte de una trama de conspiración en la que, por circunstancias, el líder es él.

 

Y esa conspiración es la siguiente:

 

La relación entre Fernando Manzanilla y Genoveva Huerta no se ha deteriorado. Sigue más fuerte que nunca, al punto tal de que la publicación del tuit de la dirigente solo pretende justificar un engaño.

 

Los conspiradores requieren de la operación en la oscuridad. Levantar el telón les debilita.

 

Huerta Villegas ha dinamitado en lo posible el triunfo de Acción Nacional en la capital, por ejemplo, y demolió la alianza Va por México en candidaturas a la alcaldía por la estrategia que siguen ella y Manzanilla Prieto.

 

El objetivo de los conspiradores es lograr que la oposición obtenga la mayoría en el Congreso del Estado, al que pretende llegar Manzanilla por la vía plurinominal, para fortalecer justo el proyecto del exsecretario: la candidatura a la gubernatura en 2024.

 

Si el PAN de Eduardo Rivera, el del Yunque, se fortalece, la candidatura a la gubernatura recaería en el exalcalde de la capital.

 

Por eso, a costa de todo, Genoveva ha sido inflexible en cuanto a las peticiones de Rivera.

 

De manera simultánea, Fernando Manzanilla impulsa la llegada de candidatos en el PAN y otros partidos de la oposición.

 

La participación de Manzanilla en el PAN, aunque lo niegue Genoveva Huerta vía Twitter, es antigua y se mantiene desde hace meses.

 

El mejor ejemplo es la nueva directora de Comunicación del PAN, Sandra Izcoa.

 

Meses atrás, ella misma -por órdenes de Fernando- comenzó a trabajar en el posicionamiento de Silvia Argüello.

 

Y también trabajó en la imagen del Partido Encuentro Solidario.

 

Así, aunque Huerta Villegas hoy niegue y reniegue a Manzanilla para mantener cerrado el telón, la realidad es que el exsecretario de Gobernación maneja tanto la estrategia política del PAN Estatal y del PES.

 

Y Sandra Izcoa, quien manejó también el posicionamiento de Argüello, es clave en este hecho.

 

Ahora se entiende por qué razón causó tanta inconformidad la revelación de ayer:

 

Porque descubre el telón de Manzanilla y Huerta.

 

Y porque explica las causas detrás del bloqueo a Eduardo Rivera.

 

Y permite entender la participación de Izcoa en los dos partidos que controla su real jefe.

 

Y esto no lo habríamos sabido sin el tuit de Jesús Ramos, quien mostró las cartas: la columna dolió por certera y porque sublevará aún más a los panistas contra su jefa estatal.

 

Para que los conspiradores conspiren requieren de la secrecía.

 

El tuit de Genoveva solo fue un intento de mantener cerrado el telón, como ya se explicó.

 

Pero el eje Argüello-Izcoa-Manzanilla le desmiente.

 

Ahora los panistas saben qué es lo que ocurre en su partido.

 

Y deberían facilitarle esta información a Héctor Larios para que le revele a Marko Cortés que en realidad no opera con Huerta, sino con Manzanilla.