Bichectomía, ¿para quién sí y para quién no?

El fenómeno de la cirugía plástica lleva muchos años en tendencia; sin embargo, una de las intervenciones que está teniendo mayor auge es la llamada bichectomía, utilizada para afinar algunos rasgos del rostro alargando las caras que antes eran redondas.

 

La bichectomía recibe su nombre debido a que se trata de un procedimiento quirúrgico mediante el cual se extraen las llamadas bolas de Bichat, también conocidas como bolsas de grasa bucal, las cuales se encuentran debajo de las mejillas y dan forma al rostro.

 

El procedimiento es meramente estético y para nada tiene un uso médico, pues las bolas de Bichat no son más que grasa y no existe ninguna glándula en esa parte del rostro, de ahí que su extracción solamente servirá para mejorar la apariencia del rostro, según los estándares modernos de belleza.

 

A diferencia de otro tipo de intervenciones para mejorar el aspecto de las personas, la bichectomía es ambulatoria y requiere solamente de unos cortes en la parte interna de las mejillas, de ahí que se utilice solo anestesia local y el proceso de recuperación sea de aproximadamente 24 horas después de la operación.

 

Aunque tiene su riesgo como todas las operaciones, destaca que muchas personas la llevan a cabo debido a que no deja cicatrices visibles, ya que la intervención quirúrgica se hace desde adentro de las mejillas.

 

No es para todos

 

Aunque en el mundo de la cirugía plástica muchas personas son candidatas a las intervenciones simplemente con tener el capital necesario para pagarlas, desde el punto de vista médico la bichectomía no está recomendada para cualquier tipo de persona.

 

De hecho, algunos cirujanos médicos recomiendan recurrir a la bichectomía solamente si la persona es delgada y si su rostro es redondo, ya que esta intervención tiene como fin afilar la cara y reducir considerablemente el tamaño de los pómulos.

 

Desde el punto de vista médico, los pacientes que ya presentan flacidez en la piel, que son de edad avanzada, que tienen sobrepeso o algunas otras contraindicaciones, no pueden someterse a una bichectomía ya que no habrá un cambio sustancial en el rostro.

 

También hay que señalar que no se trata de una cirugía exclusiva para mujeres, pues a pesar de que son ellos quienes más recurren a esta intervención quirúrgica, también hay hombres que deciden extraer las bolas de Bichat para mejorar la forma de su rostro.

 

Los riesgos

 

Mientras que las operaciones para aumentar el busto o los glúteos tienen cierto grado de complejidad y pueden tener complicaciones serias debido a que entran productos ajenos al cuerpo, en el caso de la bichectomía se trata solamente de un proceso de extracción, lo cual lo hace menos riesgoso.

 

De acuerdo con personas que se han hecho este tipo de intervenciones, no es un proceso que cause un dolor intenso, por lo que los pacientes suelen ser tratados únicamente con antibióticos y antiinflamatorios.

 

El proceso de recuperación se puede hacer completamente en casa y el único cuidado especial que se debe tener es la higiene de la boca lo más estricta posible, ya que es ahí donde existe un mayor número de bacterias, tanto por la comida como por todo lo que ingresa el cuerpo por esta vía.

 

Es por ello que como parte del proceso de recuperación se recomienda únicamente consumir líquidos y posteriormente ir ingresando sólidos, con la finalidad de facilitar el proceso de masticar y que no haya infecciones.

 

De esto modo podemos decir que el mayor riesgo de una bichectomía será el contraer alguna infección, para lo cual será necesario seguir todas las indicaciones médicas después de la operación para evitar algún tipo de complicaciones de este tipo.

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